Las golosinas enferman a los animales silvestres

Parque Nacional Manuel Antonio.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

L
a Administración del Parque Nacional Manuel Antonio, con el respaldo del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) y del Área de Conservación Pacífico Central, dispuso regular el ingreso de alimentos, para mitigar el daño que los turistas están causando a los animales.

Los pizotes se acercan a pedir comida y la toman de sus manos.

Los pizotes se acercan a pedir comida y la toman de sus manos.

Los amistosos y confianzudos pizotes y los traviesos monos cariblancos, sólo para visualizar el daño con su ejemplo, se acercan a pedir golosinas o rebuscan entre la arena las boronas, y al ingerirlas, se están causando daños de contaminación y contrayendo enfermedades.

Esto es algo que los turistas ignoran, o se resisten a creer, y sobreponen la oportunidad de interactuar con los animalitos, sin detenerse a reflexionar en que les pueden estar propiciando la muerte y, con ello, la extinción de sus especies.

Una experiencia fascinante, pero dañina

Entre los tantos atractivos que pueden disfrutar los turistas que llegan de todo el mundo al Parque Nacional Manuel Antonio, en el Pacífico Centro de Costa Rica, está la cercanía de animalitos tan gráciles y amistosos como los mapaches y los monos cariblanca, que llegan a pedir comida.

Nada tan gracioso como verlos acercarse a coger los alimentos de las propias manos de los turistas tratando de encontrar algún manjar entre las bolsas plásticas aún no recogidas; pero poco se imaginan los inocentes visitantes del daño que les están causando.

Algunas golosinas causan gastritis a los cariblancos.

Algunas golosinas causan gastritis a los cariblancos.

El problema se origina en que los sistemas digestivos e inmunológicos de los animalitos no están en capacitados para cambiar los hábitos alimenticios, debido a lo cual sufren problemas de contaminación, por el intercambio y la transmisión de enfermedades.

A lo largo de los años se han emitido alertas sobre el riesgo de que la población de mapaches y cariblancos, así como aves y otras especies silvestres, pueden llegar inclusive al extremo de la extinción.

A los alimentos que afectan la salud de los animales se suma, por ejemplo, la situación extrema de visitantes que instalaban cocinas provisionales, de las cuales derivaba la producción de desechos y agravaba el problema de una inadecuada y dañina alimentación de las especies.

Con el fin de evitar que, de manera directa o indirecta, los turistas sigan alimentando a los animales, el Sinac dispuso regular el ingreso de alimentos al Parque Nacional Manuel Antonio, a partir del recién pasado seis de abril de 2015.

Bolívar Salazar, administrador del Parque Nacional Manuel Antonio.

Bolívar Salazar, administrador del Parque Nacional Manuel Antonio.

La disposición dice que, con base en el Decreto Ejecutivo 38296, la Administración del Parque permitirá sólo permitirá el ingreso de

  • Líquidos (excepto bebidas alcohólicas);
  • Frutas (sin cáscara y empacadas para consumo individual);
  • Emparedados y similares, preparados y empacados individualmente: y
  • Dietas especiales para niñas y niños, mujeres embarazadas, adultos mayores u otras que se requieran por necesidad médica.

Esta es una medida temporal respaldada en el Reglamento de Uso Público para el Parque Nacional Manuel Antonio en que se prohíbe expresamente alimentar a los animales y que autoriza a las autoridades, inclusive, a prohibir el ingreso de alimentos y bebidas de cualquier tipo, bajo las condiciones y con las excepciones que establezca la Administración del Parque.


22 abril, 2015

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