Con las fiestas también llegan las recaídas

IAFA, alcoholismo, ARBA

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

El Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) hizo un llamado a todos los costarricenses para no conviden con una sola copita de licor a quienes se sepa o se sospeche que padecen el síndrome del alcoholismo.

“La gran mayoría de las personas no tiene conciencia de la magnitud del daño que podría provocar con solo ofrecer una “copita” a quien tiene problemas con el alcohol y/o está en proceso de rehabilitación recuerda el Dr. Pedro Acuña, médico del Servicio de Desintoxicación de Atención a Pacientes del IAFA.

Puede ser un trabajador insigne, un buen padre de familia, un hombre ejemplar, pero al contacto con el alcohol pierde toda capacidad de controlarse.

Puede ser un trabajador insigne, un buen padre de familia, un hombre ejemplar, pero al contacto con el alcohol pierde toda capacidad de controlarse.

Razones le sobran al doctor Acuña para recordar que las celebraciones de fin de año aumentan el riesgo de recaída de un adicto  que se ha mantenido sobrio o está en un proceso terapéutico para alejarse de la bebida: 3155 personas  fueron atendidas por el IAFA durante los meses de enero y diciembre del año pasado, 2015.

La cifra no incluye datos acerca de personas atendidas en los hospitales y las que superaron la crisis por sus propios medios, tras los aterrorizantes días de recuperación. Y, por no tratarse del asunto, el informe del IAFA tampoco especifica cuántas personas murieron durante ese período por causas relacionadas con el licor; ni cuántas familias –madres, esposas, hijos, amigos y vecinos- sufrieron la devastación.

El funcionario del IAFA destaca que, en estos días festivos  “Las presiones son de toda índole: Las encontramos en la publicidad, con los amigos y familiares en ambientes de fiesta, todo es relajado, hay tiempo de ocio y además la gente tiene más dinero por los aguinaldos”.

Esto último (el dinero proveniente del aguinaldo) está clínicamente comprobado que se convierte en un arma de altísimo peligro porque se puede gastar más para adquirir la bebida”, dice Acuña.

El alcoholismo ha sido un de los males que ha sufrido la sociedad generaleña desde sus propios orígenes.

El alcoholismo ha sido un de los males que ha sufrido la sociedad generaleña desde sus propios orígenes.

Con las fiestas emergen diversos inconvenientes: quienes no padecen el síndrome (declarado como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud) y disfrutan el licor en una socializante y relajante reunión entre familiares y amigos, no imaginan que una copita pueda causar perjuicio; y quienes no tienen consciencia de su padecimiento olvidan las consecuencias que irremediablemente van a sufrir él y los suyos.

El alcoholismo es un complejísimo fenómeno que afecta a la persona desde las perspectivas físicas, mentales y espirituales: tras la primera copa, el cuerpo exige más; la mente pierde el control; y el paciente se abandona.

“Los factores de riesgo suelen acumularse en esta época, ya que se desencadenan otras circunstancias que inducen a las personas al consumo del alcohol, como los conflictos familiares, el sentimiento de soledad, abandono o depresión y hasta por la ausencia de aquellos seres queridos que se cansaron de lidiar con los problemas de alcoholismo del afectado”, agrega Silvia Pereira, trabajadora social del Servicio de Desintoxicación de Atención a Pacientes del IAFA.

 

Créditos: La imagen principal es de “arba”.


27 diciembre, 2016

Anúnciate Gratis