La satisfacción de ser un buen contribuyente

Revisar la lista una y otra vez para comprobar que no está el nombre propio es causa de gran satisfacción. Nada como decir: “Soy contribuyente”.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

Uno de los mayores tesoros que puede disfrutar un ser humano es el sentido de pertenencia. Aunque ande por el camino recto, en el extranjero se percibe una cierta sensación de acoso, pero cuando se está en Costa Rica, la percepción es que la Constitución y las leyes son espíritus protectores.  Así en el país; así en el barrio, así en la casa.

De la misma manera, uno de los mayores tesoros de un generaleño es sentir que se es de Pérez Zeledón: siente que es de aquí, que ambos se pertenecen y que él, con su aporte individual, está participando en la construcción de una sociedad; y el camino más directo no es otro que saberse un orgulloso contribuyente.

Tal conciencia, sin embargo, no es generalizada entre los generaleños, porque hay un alto porcentaje al que la Municipalidad tiene que andar buscando para que pague las obligaciones que –de otra manera-  los acreditarían como buenos contribuyentes.

Verse en una lista de morosos en la pared del palacio municipal –a la manera en que los antiguos romanos exhibían a cierta gente- no es nada reconfortante. Y el problema, mayoritariamente, es por negligencia o menosprecio. Hay gente que prefiere dejar los pagos de sus obligaciones con la Municipalidad para lo último y, entonces, en el mejor de los casos, tendrán que ver sus nombres en la picota.

En la lista aparecen los nombres de los morosos –veinte mil personas, en el presente mes de diciembre (2012)- algunos de personas y empresas muy reconocidas; otras de gente  no tan conocida que debe cantidades ínfimas de dinero y que, igual que los grandes contribuyentes, deben presentarse a pagar.

Pero, si ver el nombre en la picota es ya un quebranto al orgullo de un generaleño, peor ha de ser una demanda en los tribunales de justicia si, para comenzar, lo que se deben son veinte o treinta mil colones nada más y hay que pagar irremediablemente los 50 mil colones a un abogado por costas.

En este momento hay 2.500 generaleños haciéndoles frente a cobros judiciales. Si hubieran tenido interés en estar al día con sus obligaciones, en la plataforma de servicios les hubieran adecuado un plan de pagos.

Por la satisfacción que representa ser un orgulloso contribuyente y, en la práctica, por no tener que gastar dinero en procesos judiciales molestos, engorrosos e innecesarios, siempre va a ser mejor pagar a tiempo las obligaciones, así se trate de recolección de basura, aseo de vías, patentes, cementerio o impuesto de bienes inmuebles.

¡Y ahora hay tantas facilidades! Se pueden pagar en las cajas recaudadoras de la Municipalidad, en Coopealianza, el Banco de Costa Rica, bancobcr.com, el Banco Nacional de Costa Rica, bncr.cr, en puestos de BN Servicios. ¡Hasta en los negocios comerciales autorizados!

Sentir la satisfacción de pagar las obligaciones a tiempo, como buen contribuyente, es la mejor forma de adueñarse de esa  sensación de pertenencia.

La posibilidad de contribuir en la propia plataforma de servicios de la Municipalidad, o gestionar un arreglo de pago, se extenderá, durante el presente período, hasta el 21 de diciembre.

La Municipalidad, además, pone a disposición de los contribuyentes los números de teléfono 2771-0390 y 2772-1031 y su página en Internet www.mpz.go.cr

 


6 diciembre, 2012

Anúnciate Gratis