La plazoleta se deteriora vertiginosamente

Parrillas plazoleta

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

T
oda la algarabía de los generaleños por el remozamiento de la plazoleta ubicada entre el parque y la catedral de San Isidro de El General comienza a hacerse polvo, por causa de los materiales de construcción.

Dos parrillas del sector del parque se hundieron bajo el peso de las llantas delanteras de una unidad móvil de sonido, cuyo dueño acudió a brindar su apoyo –sin ningún costo- a la Hermandad Jesús Nazareno, en la mañana del Jueves Santo.

Estos serían los primeros "daños" causados por peatones".

Estos serían los primeros “daños” causados por peatones”.

Este pequeño accidente, sin embargo, dejó en evidencia una clara deficiencia de los materiales de construcción: las parrillas carecen de una estructura metálica con capacidad para darle consistencia al recubrimiento de hormigón y éste, a su vez, se muestra bajo de fragua; se raja y se pulveriza fácilmente.

Los responsables de la obra podrían alegar que el emparrillado (y el adoquinado) son para el uso de peatones, y no de vehículos. Pero otras diversas parrillas muestran rajaduras y deterioro causado aparentemente por los propios peatones (Véanse las fotos).

La plazoleta, con su adoquinado y sus parrillas sobre los desagües de ambos lados, fue inaugurada hace apenas un mes y costó 42 millones de colones.

La madre de dos muchachas de la Hermandad Jesús Nazareno.

La madre de dos muchachas de la Hermandad Jesús Nazareno.

En diversos países, y entre ellos Costa Rica, se han venido sustituyendo los pavimentos de asfalto por cemento, porque se considera que mientras aquellos tienen una vida útil de cinco años, la de estas es de treinta años. En Pérez Zeledón, la pulcritud de la obra sólo soportó un mes.

Pero si la publicación de tres fotografías de las parrillas hundidas, en la página de Facebook de un programa deportivo local (Gradería Sur) ha desatado las más diversas opiniones, unas acusando y otras defendiendo, mayor es la angustia para la Hermandad Jesús Nazareno, porque alguien informó a sus miembros que iban a tener que pagar el daño.

De acuerdo con la madre de dos muchachas que colaboran en la Hermandad, un funcionario de la Municipalidad les dijo que iban a tener que pagar por las parrillas dañadas. Trabajan durante meses, en los días inmediatamente anteriores a la celebración hasta la media noche, y en el propio día del Vía Crucis desde las cinco de la mañana… y ¡crack!

Esta aparente desatención a la calidad y la obra que está pagando el municipio de Pérez Zeledón es extensivo y evidente en otras dos obras de importancia cultural: el Monumento a la Madre y el Monumento a los Forjadores del Valle, ambos en el parque de San Isidro.

Selañes del deterioro, a solo un mes de que se les instalaron.

Selañes del deterioro, a solo un mes de que se les instalaron.

El Monumento a la Madre fue trasladado del Parque de la Madre (donde estuvo durante cuarenta años) al parque de San Isidro, donde se le dividió en dos y por añadidura quedó expuesto a las travesuras de niños y gamberros. Debido a un severo daño atribuido a vándalos, se le restauró, pero sigue a expensas de los que quieran encaramarse en él y –en el peor de los casos- de quienes, por gracejada, le puedan volver a ocasionar un daño.

De la misma manera, el monumento a los Forjadores del Valle (le habían arrancado un cacho a un buey, una mano al boyero, le robaron el arado, entre otros daños) de acuerdo con entendidos, tiene los días contados. El problema es que se encuentra a la intemperie y los materiales con que fue construido no son para soportar los daños del medio ambiente por largo tiempo.


5 Abril, 2015

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