La palma real; un lujo cada vez más selectivo

Palmito de palma real

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

A
unque los productores y los industriales de hoy permiten conseguir palmito en cualquier época del año en la feria del agricultor o en los establecimientos comerciales, comer picadillos de palmito sigue siendo un gusto tradicionalmente asociado a la Semana Santa.

Los productos enlatados del mar, por la costumbre de sustituir las carnes rojas; los chiverres para la miel, que cada vez son menos; y el palmito de palma real, de explotación controlada, porque el acceso al palmito de montaña ya sólo es parte de la historia.

Pero, aunque sigue siendo posible conseguir esos enormes y exquisitos palmitones en puestos improvisados, junto a las carreteras, también el palmito de palma real se aprovecha ahora bajo estrictas medidas de control, para evitar que se extinga.

El sello que debe llevar cada palmito.

El sello que debe llevar cada palmito.

Quienes conocieron la zona sur de Costa Rica hace algunas décadas pueden recordar los potreros y los charrales abundantes de palma real. ¿Por qué los potreros, más que los bosques? Porque es una planta que se regenera naturalmente: los animales que comen los frutos se tragan las semillas y los jugos gástricos les desgastan la corteza.

Así, bien abonadas, las semillas vuelven a la tierra y no tienen dificultad en germinar y las plantas en crecer. De otra manera sería casi imposible dedicar un terreno a la plantación de palma real, si se toma en cuenta, además, su lento desarrollo.

La posibilidad de voltear una palma, ahora, depende de una autorización expresa del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), porque la explotación indiscriminada conduciría a su extinción, debido a que la palma real es cada vez más apetecida.

Porque a la palma real no sólo se le busca por el palmito; es un bien de la naturaleza al que se le dan muchos usos, como la utilización de las hojas para la elaboración de techos y artesanías y la fabricación de medicinas, aceites, forrajes  y ornamentos.

También, al tallo se le utiliza como madera, con los frutos se fabrica jabón, con las hojas se confeccionan esteras y se adornan carrozas y con las venas de las hojas se construyen jaulas y cañas de pescar; del fuste se consigue vino (vino de coyol) y con el tallo se fabrican comederos para animales; con los coquitos se fabrican cajetas… todo sin tomar en cuenta que para la Semana Santa, sus hojas también se utilizan con carácter religioso en los Domingos de Ramos.

La solicitud de permisos de extracción de palmito se ha venido incrementando desde finales de la década de los 90 y los controles ejercidos por el Sinac son cada vez más rigurosos.

En principio, los puestos de venta de palmitos de palma –y cada palmito individualmente- están autorizados por el SINAC, de manera que cada uno debe mostrar un sello que diga “Palmito de palma real. Autorizado para comercializar”, con su correspondiente número y el logotipo de la institución.


26 marzo, 2013

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