Juan Ramón Fallas Navarro, jornalero con dotes de rey

Juan Ramón Fallas Navarro.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Juan Ramón Fallas Navarro es uno de los atletas costarricenses más galardonados de la última década -2005/2015, por su exitosa participación en las carreras a campo traviesa que se celebran a lo largo y ancho del territorio nacional.

Calificado por los medios informativos nacionales como “el hombre de hierro”,  “el peón de carreteras que corre como un rey” y “un corredor inmisericorde”, este deportista nacido en Olán, un alejado pueblecito de Buenos Aires de Puntarenas, Costa Rica, es, desde ya hace años, el atleta a vencer.

Vive de lo que le producen las carreras... y de jornalear.

Vive de lo que le producen las carreras… y de jornalear.

Cuenta, a su haber, con veinticinco trofeos y placas, la mayoría de ellos por haber ganado primeros lugares, en carreras a campo traviesa. “Veinticinco, más o menos…” dieciséis en la casa de sus papás, en Olán, y las otras en su casa de Santa María de Brunca. Porque el registro de sus triunfos no está entre sus prioridades. Lo básico es ir, correr y vencer.

Prácticamente no tiene estudios académicos, puesto que sólo llegó a tercer grado de la escuela; y es de familia muy modesta que, podría decirse, combina la agricultura con el deporte. Agricultura que les ha dejado poco provecho económico, debido a las plagas y demás adversidades con que se encuentran los agricultores en sus labores cotidianas.

Tiene tres hermanos –Juan Luis, José Miguel y Johnny-  también destacados en el exigente deporte de las carreras a campo traviesa. Es casado, tiene una hija y en la actualidad vive en una casa de su propiedad, obtenida mediante un programa de asistencia social conocida como “bono de vivienda”, en el poblado de Santa María de Brunca, en el cantón de Buenos Aires.

 

Imposible ir a la escuela

Nació en la casa de los padres, (Francisco Fallas Mora, de 87 años de edad) y María Isabel Navarro Fallas, de cuarenta y resto, según palabras del protagonista) en Olán, el 15 de diciembre del 85, con la ayuda una joven pariente, de la manera en que había nacido José Miguel y luego nacieron Juan Luis y Johnny.

(Primero de derecha a izquierda) Desde hace años se convirtió en el atleta a vencer, en las carreras a campo traviesa.

(Tercero de derecha a izquierda) Desde hace años se convirtió en el atleta a vencer, en las carreras a campo traviesa.

De su infancia guarda recuerdos gratos –como los puede tener un niño que nació y creció entre fincas y ríos; pero también la experiencia de haber tenido que trabajar desde su propia infancia. Bonito cuando, de regreso después de ir a la escuela, iban por entre fincas, apeando y comiendo limones.

A Juan Ramón y a sus hermanos los matricularon en la escuela del pueblecito de Olán y lograron avanzar los primeros años, pero el esfuerzo se volvía imposible: Ir a la escuela, por caminos rústicos y por entre potreros, a cinco kilómetros de distancia, y regresar después de  la una de la tarde a abastecer el trapiche de leña y caña, para dos tareas.

Para cuando había terminado las obligaciones de la casa y era el momento de estudiar la lección del día y preparar a tarea asignada en la escuela, ya comenzaba obscurecer. Con el inconveniente de que, por entonces, había que alumbrarse con candela, porque no había llegado la corriente eléctrica a Olán.

Los cuatro hermanos declinaron seguir estudiando y sólo José Miguel dio seguimiento a los estudios, unos años después.

 

Su incursión en los deportes

Los años siguientes fueron de trabajo duro y muchas veces descorazonador, en la agricultura. Debido a que el café había perdido atractivo, los Fallas dedicaron la finca a la producción de naranjilla y cuando sentían que la condición económica iba mejorando, un hongo atacó a la fruta y a la planta, al punto de destruirles la plantación.

Ha ganado consecutivamente las cinco carreras al cerro Chirripó más recientes.

Ha ganado consecutivamente las cinco carreras al cerro Chirripó más recientes.

Sustituyeron el cultivo de naranjilla –que vendían a intermediarios que llegaban desde Cartago- por culantro, que es vendido en rollitos en los supermercados, sodas y restoranes de Buenos Aires.

Juan Ramón era ya un muchacho, cuando un primo suyo lo invitó a que participara en una carrera organizada por la Clínica de la Salud de Buenos Aires, en la que ya había participado su hermano José Miguel. Entrenó durante dos semanas y participó –bajo la tutela del organizador de la carrera, puesto que era menor de edad- y aunque no apareció en los primeros lugares (llegó sexto) sintió que tenía facultades para seguir compitiendo.

Luego, también siendo menor de edad y tutelado por un adulto, participó en la Carrera Internacional de Campo Traviesa al Cerro Chirripó, por los días en que su hermano Juan Luis (ganador de cuatro carreras al Chirripó) empezaba cosechar oro. Llegó tercero y ganó su primer bronce.

 

Emerge un triunfador

Su nombre apareció en los medios informativos por primera vez, y de manera contundente, en la Carrera Salvemos los Cerros de Escazú, en el Valle Central, de 20 kilómetros. No dejó nada: entre el premio de montaña, el premio por haber llegado primero en la categoría de élite y el premio que le otorgaron por haber ganado la categoría general, ganó 120 mil colones.

La primera carrera que ganó fue la de los Cerros de Escazú.

La primera carrera que ganó fue la de los Cerros de Escazú.

“Se le mete más emoción a uno; pega un salto y agarra nivel. Uno entiende que no tiene que dejarse de los otros, que tiene que entrenarse para poder llegar bien”, dice Juan Ramón.

Desde entonces, Juan Ramón Fallas ha merecido los grandes titulares en todos los medios informativos nacionales y regionales. Acumula, entre otros triunfos:

  • Cinco primeros lugares consecutivos en la selectísima Carrera al Chirripó.
  • Cuatro primeros lugares en la Carrera de Olán.
  • Cuatro primeros en la Carrera Salvemos de los Cerros de Escazú.
  • Cinco primeros lugares en la Carrera de Santa María de Brunca.
  • Dos primeros lugares en Buenos Aires.
  • Un primer lugar en la Carrera Patriótica .
  • Un primer lugar en el Campeonato Centroamericano de Carreras por Montaña (en el sector sur del volcán Irazú).
  • Un primer lugar en la Carrera de Coopealianza
  • Tres primeros lugares en la Carrera de Rivas.

 

NOTA: Juan Ramón, como se dijo, no se interesa por llevar un récord de trofeos y placas y de ahí que cuando se refiere, por ejemplo, a una carrera como la de los Cerros de Escazú, habla de “dos o tres ganadas” (cuando en realidad son cuatro) o “tres o cuatro” en referencia a la de Olán.

 

Un corredor de montaña

Juan Ramón es un corredor de campo traviesa, muy diferente a lo que es un corredor de pista. Eso explica por qué no ha podido ganar carreras como la de la Cadena de Detallistas del Sur o de la Cruz Roja, en que ha debido conformarse con segundos y terceros lugares.

Se prepara para participar por primera vez fuera del territorio nacional, en California.

Se prepara para participar por primera vez fuera del territorio nacional, en California.

“Es que vienen corredores de élite de San José”, dice este insigne deportista de quien un periódico como La Nación (de Costa Rica), un día dijo: “Juan Ramón Fallas probó… que puede ganar fuera de sus tierras, en Pérez Zeledón, tras dominar de principio a fin la primera fecha del Campeonato Centroamericano de Carreras por Montaña, que se realizó entre las brumas de Prusia.

A propósito de la cuarta carrera al Chirripó ganada en 2014, el mismo diario La Nación publicó: “Incluso en febrero pasado, el “hombre de hierro” ganó por cuarta ocasión consecutiva la carrera del Chirripó tras batir el récord que el mismo había impuesto en el 2012 (3:05:27), al finalizar el recorrido de 34 kilómetros con un crono de 3:04:04.

Es al que hombres, mujeres y niños buscan, para fotografiarse; y el infaltable en las entrevistas de los narradores y cronistas deportivos.

A lo largo de su carrera, Juan Ramón ha contado con el respaldo de un patrocinio empresarial principalmente limitado a darle los implementos y algunos gastos para que participe en eventos deportivos; pero no ha recibido apoyo institucional para que pueda dedicarse al entrenamiento –sin necesidad de ir a jornalear para redondear sus ingresos- y así desplegar todas sus capacidades.

De vuelta al campo

Con cerca de treinta años de edad, Juan Ramón Fallas está en plena vigencia. Se prepara, por ejemplo, para participar en la maratón The North Face, en San Francisco de California, gracias al apoyo que le viene brindando Gineth Soto, una escaladora costarricense radicada en los Estados Unidos. Se está cumpliendo uno de sus sueños: participar en carreras atléticas fuera del territorio nacional.

Juan RamónEste deportista “inmisericorde” va a seguir dando qué hablar. Pero: ¿Qué ocurrirá cuando los premios comiencen a  ausentarse? “Buscar trabajo… jornaleando, que es lo que uno sabe hacer”, dice Juan Ramón.

Vive en Santa Marta de Brunca, con su esposa Yasmín Zúñiga y su pequeña hija Melanie. La casa que consiguió por medio de un bono de vivienda, en cuyos papeleos, gastos de ingeniero y detalles, además del lote, gastó hasta el último cinco de los ahorros que tenía.

Juan Ramón Fallas Navarro es uno de los grandes referentes del atletismo costarricense, y su nombre permanecerá escrito en letras de oro, en los anales del deporte costarricense.


13 Octubre, 2015

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