Imaginación y mucha voluntad en Feria Ambiental de la Pedro Pérez

Feria Ambiental Escuela Pedro Pérez Zeledón.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

S
in interrumpir las lecciones y bajo un estricto orden que, sin embargo, no disminuyó el entusiasmo de los estudiantes, la Escuela Pedro Pérez Zeledón, de San Isidro de El General, celebró exitosamente su primera Feria Ambiental.

Acudieron en respaldo la feria, celebrada hoy, miércoles doce de noviembre de 2014, en el gimnasio de la Escuela, pequeños empresarios, estudiantes y padres de familia, instituciones y organizaciones no gubernamentales.

Elaboraron ingeniosos adornos y juguetes con materiales elaborados.

Elaboraron ingeniosos adornos y juguetes con materiales elaborados.

Y así fue posible apreciar desde niños de escuela dando a sus compañeritos un listado de consejos para ahorrar agua, como a un pequeño empresario informando acerca del funcionamiento y la conveniencia de los filtros de agua o un atractivo y breve documental sobre la labor que viene desarrollando la Fundación Sembrando Agua.

La Feria Ambiental es un plan liderado por la directora de la Escuela, Gerardina Fonseca y coordinado con el personal docente por la profesora Sandra Cordero Guerrero, educadora y coordinadora del programa Bandera Azul Ecológica, que le ha permitido a la Pedro Pérez ganar el galardón durante los últimos tres años.

La Feria Ambiental lo que viene es a formar parte de un conjunto de acciones para mantener la máxima distinción –de cinco estrellas- alcanzada por la céntrica escuela isidreña.

Un muñeco de nieve elaborado con vasitos plásticos.

Un muñeco de nieve construido con vasitos plásticos.

Un mes de atrasos, debido a la huelga de educadores de principio de año, no demeritó el trabajo realizado por estudiantes y padres de familia, con el apoyo de dos jóvenes voluntarias alemanas, en el área de reciclaje.

Dieron muestras de creatividad y voluntad sorprendentes, elaborando artículos con botellas y otros materiales plásticos, discos compactos de desecho y cartón: cerditos, un submarino, adornos navideños, una réplica a escala, con cartón, de una cocina de leña, y toda una variedad de juguetes, en los que se aprecia una intención creativa y laboriosa.

Los organizadores contaron, también, con el apoyo de la Cruz Roja Costarricense, que estuvo realizando electrocardiogramas, la clínica Asembis, que realizó algunos exámenes de sangre; y promotores de productos de salud biodegradables.

¿Se logró el objetivo? Definitivamente sí. La intención era acercar a la comunidad civil y estudiantil a la Escuela, para que recibieran consejos en áreas relacionadas con el programa Bandera Azul Ecológica, del Ministerio de Educación Pública, según expuso la profesora Cordero.


12 Noviembre, 2014

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