Hoy sembraron un ojoche; el árbol histórico de El General

Sembrando un espécimen del "Árbol histórico de El General".

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Una señora, en solitario –sólo acompañada por un trabajador de la Municipalidad- sembró esta mañana un arbolito, en el parque de San Isidro, en su empeño por preservar al ojoche, declarado como “Árbol histórico de El General”.

Con la siembra del arbolito, Nury Cervantes Molina  quiere honrar el valor histórico del ojoche; y una forma de hacerlo –dice- es procurar que se le salve de la extinción.

Sin protocolo; sin público, el ojoche fue plantado en el parque de San Isidro.

Sin protocolo; sin público, el ojoche fue plantado en el parque de San Isidro.

Llegó temprano, con un espécimen de poco más de veinte centímetros entre una canasta y, en el entorno de las celebraciones del Día del Árbol y el Mes del Medio Ambiente- sin protocolo ni más testigos que algunos pocos parroquianos que volvían a ver desde los poyos, señaló el lugar donde habrá de levantarse un gigante del que todos, hasta los más indiferentes, estarán hablando dentro de diez, veinte o treinta años.

Todo, si no se lo roban, o alguien no pasa y lo maja, o le causa algún daño intencional. Porque hace cinco años, también en el parque de San Isidro de El General (en aquella ocasión como parte de un proyecto de recuperación del ojoche) fue plantado un arbolito que desapareció con los días. Nadie sabe cómo ni exactamente cuándo.

La restitución del ojoche es una iniciativa de, Nury Cervantes, una generaleña que hace cinco años formó parte del comité de celebraciones del centésimo aniversario del pueblo de San Isidro de El General.  En aquella ocasión fueron sembrados 100 ojoches, a través de diversas instituciones y organizaciones locales.

Al ojoche se le asigna un valor histórico y sentimental  para los generaleños, porque en los días de la colonización del Valle de El General, cuando escaseaban los alimentos, servía como complemento de su dieta diaria.

El ojoche ha servido de alimento desde tiempos inmemoriales. (Centro Agrícola de Esparza).

El ojoche ha servido de alimento desde tiempos inmemoriales. (Centro Agrícola de Esparza).

Con sus semillas se elaboran sopas, bebidas, rosquillas y tortillas, ricas en grasa, fibra y almidón. Es una planta de la familia de las moráceas, con alto contenido en calcio, potasio, ácido fólico, zinc, hierro, proteína y vitaminas A,E,C y B. “Es delicioso, nutritivo, abundante y fácil de cosechar. La semilla seca tiene sabor a chocolate… y la fresca tiene un sabor a papa…”, dicen los estudiosos.

Conforme se teje la historia, la semilla de ojoche atraía las piaras de chanchos de monte a las cercanías de lo que hoy es el río San Isidro (por eso “Quebrada de los Chanchos”) y era utilizada por los colonizadores, también, para alimentar a los cerdos que luego vendían a los comerciantes del Valle Central.

En Pérez Zeledón se le ha querido honrar, al punto de que la Municipalidad de Pérez Zeledón lo declaró como “Árbol Histórico de El General”, el 26 de enero de 2010. Se dice que en El General hubo miles de ojoches que fueron sucumbiendo al golpe de hacha de los pioneros, que los derribaban para utilizar su madera.


16 Junio, 2015

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