Hoy lució espectacular la Escuela de Música Sinfónica

Aniversario Escuela Sinfónca

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

U
n coro de cien niños coronó la espectacular celebración de Vigésimo Aniversario que la Escuela de Música Sinfónica de Pérez Zeledón compartió hoy, sábado 30 de agosto de 2014, con la comunidad generaleña.

A veinte años de que inició funciones en un aula prestada en la Escuela Pedro Pérez Zeledón, hoy la Escuela de Música regaló un espectáculo digno de los mejores auditorios, del oído más refinado y del gusto más exigente, a los generaleños que tuvieron la oportunidad de acudir al gimnasio de la Universidad Nacional, Sede Región Brunca.

La excelencia es cada vez mayor.

La excelencia es cada vez mayor.

Aquí fue posible escuchar a la Orquesta Infantil, la Orquesta Elemental, la Banda Elemental, la Big Band, la Banda Sinfónica, el Coro de Niños y, como si fuera poco, una orquesta integrada por más de un centenar de músicos –estudiantes, profesores y egresados de la Escuela de Música- que se acoplaron para expresar una muestra de agradecimiento a la institución que perfeccionó sus vidas y a la comunidad que les ha brindado la oportunidad alcanzar una formación en esa música que un locutor llamaba “el lenguaje con que se entienden los corazones”.

Señoras y señores de las más diversas profesiones, profesores y estudiantes que se encontraron hoy para interpretar toda una variedad musical, que incluyó desde géneros clásicos y sobrios, hasta populares y folclóricas con adaptaciones de manos prodigiosas.

Y un público –no todo lo multitudinario que se hubiera querido- que ha ido aprendiendo a aplaudir lo bueno y a expresar sus sentimientos, conforme lo fueron demandando la calidad de la melodía, los ritmos y las interpretaciones. Como ocurrió, por ejemplo, con una pareja de jóvenes que arrancaron la exclamación del auditorio, cuando bailaban en el escenario un popurrí de alegre música folclórica costarricense.

Momentos verdaderamente agradables, hoy, en la UNA.

Momentos verdaderamente agradables, hoy, en la UNA.

La Escuela de Música Sinfónica, a cargo del profesor Wilberth Vargas Guerrero, funcionó los más de sus veinte años en un local cedido en préstamo por la Municipalidad de Pérez Zeledón; pero a mediados de año estrenó un edificio moderno y adecuado a sus necesidades, en el distrito Daniel Flores.

Es una institución que nació con el objetivo de dar oportunidad a los niños que tuvieran aptitud y actitud para el aprendizaje y la interpretación musical, independientemente de su condición económica. Y de ella salen músicos que van alcanzando renombre, en prestigiosas orquestas sinfónicas y populares nacionales y también fuera del territorio nacional.

Hoy fue un día de homenajes para todas las personas que de alguna manera han estado involucradas en el nacimiento y funcionamiento de la Escuela, así para los miembros de las juntas directivas que han logrado, a veces a punta de muchos sacrificios, consolidar la Escuela, como a funcionarios públicos y académicos y a particulares que le han servido de soporte y apoyo.

Artífices de un movimiento cultural creciente, en Pérez Zeledón.

Artífices de un movimiento cultural creciente, en Pérez Zeledón.

La Escuela cierra, con el grandioso acto formal de la mañana/tarde de hoy y un baile programado para la noche, también en el gimnasio de la UNA Sede Brunca (de entrada gratuita) un período de celebraciones que se inició en enero: presentaciones, generalmente sorpresivas, como regalo al pueblo generaleño.

Ahora, según expuso el rector de la UNA Sede Región Brunca, José Luis Díaz, lo que corresponde es darle continuidad al proyecto, ya no solo en el campo musical, sino también en otras artes que se irán incorporando conforme las posibilidades lo permitan, en el Centro de Arte y Cultura de Pérez Zeledón, sede –ahora- de la Escuela de Música Sinfónica.

Actualización:

Vea aquí la galería de fotos del 20 Aniversario de la Escuela de Música Sinfónica.


30 agosto, 2014

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