Gobierno atrapado entre conflictos indígenas

Los representantes de los indígenas que acudieron a la reunión denuncian que agentes externos los están echando a pelear.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Imposibilitado para dar el paso más elemental en la búsqueda de soluciones a los conflictos y las necesidades que se están viviendo en Cabagra y Salitre –el cese de la “recuperación de tierras”- el Gobierno de la República se encuentra entre la espada y la pared.

La consulta es fundamental y obligada, si se quiere avanzar hacia una solución en las reservas indígenas.

La consulta es fundamental y obligada, si se quiere avanzar hacia una solución en las reservas indígenas.

Una reunión de representantes de grupos indígenas del cantón de Buenos Aires celebrada ayer (21 de abril de 2016) en San Isidro de El General, con una espectacularmente nutrida delegación gubernamental, para avanzar sobre un listado de temas socioeconómicos y culturales neurálgicos, terminó en un completo fracaso.

La ministra de Justicia, Cecilia Sánchez, titular del más alto rango en la delegación gubernamental constituida por unos treinta funcionarios, declinó suscribir una demanda de los líderes indígenas para que el Gobierno prohíba, de inmediato, la “recuperación de tierras”, en los territorios indígenas.

A la Ministra de Justicia se le pidió ordenar el cese de "recuperaciones de tierras".

A la Ministra de Justicia se le pidió ordenar el cese de “recuperaciones de tierras”.

Este es el paso que terminaría las hostilidades más visibles que se están dando en los territorios indígenas, por las que ha habido enfrentamientos con heridos y golpeados, y ranchos destruidos –entre ellos la casa espiritual de los indígenas de Cabagra.

Pero –en el contexto en que se están dando los conflictos- no habría terminado de firmar, la Ministra, una disposición para prohibir la recuperación de tierras, cuando “alguien” estaría acudiendo al concierto de las naciones a demandar al estado costarricense, por incumplir un compromiso adoptado ante la Organización Internacional del Trabajo.

Así las cosas, los representantes  de los indígenas que acudieron a la reunión de ayer, celebrada en la Casa Sinaí, advierten que adoptarán medidas de presión y previenen en Buenos Aires que hay intereses en llevar el conflicto a un escenario extremo, donde “las bombas molotov” son poca cosa.

Leonel Arburola acusa de obsoleta y arbitraria a la norma de la OIT, sobre recuperación de tierras.

Leonel Arburola acusa de obsoleta y arbitraria a la norma de la OIT, sobre recuperación de tierras.

“Nos están echando a pelear”, coinciden los líderes que acudieron a la reunión. Su denuncia no es desconocida: la injerencia de agentes de organizaciones no gubernamentales y de instituciones académicas, a quienes atribuyen estar promoviendo la ocupación de tierras, a troche moche y de una manera antojadiza y arbitraria.

El acuerdo de la OIT es para que los indígenas recuperen las tierras que están dentro de sus reservas en posesión de extraños; pero Leonel Arburola, asesor en asuntos indígenas oriundo de Térraba, observa que esa es una norma arcaica y obsoleta.

"Todas" las instituciones relacionadas enviaron representante, por si alguno hacía falta.

“Todas” las instituciones relacionadas enviaron representante, por si alguno hacía falta.

Explica que en las reservas indígenas del sureste de Costa Rica hay 6500 indígenas y otro tanto de “no indígenas”,  que no son tan blancos, como consecuencia de décadas de mestización y de la evolución que han tenido los aborígenes legítimos que, habiendo escapado del encierro, son profesionales o empresarios que han podido capitalizar lo suficiente para comprar sus propias tierras.

De toda manera, esas tierras reservadas a los indígenas no están cumpliendo un papel de sentido común. “Son del Gobierno”, dice Doris Ortiz, una líder que argumenta que un indígena no puede construir una casa o solicitar un bono de vivienda, si no es con la autorización de la Asociación de Desarrollo; no pueden solicitar ayuda asistencial, si no es con el visto bueno de la Asociación; no pueden… si no es con el permiso de la Asociación.

Doris Ortiz argumenta que las tierras no son de los indígenas, sino "del Gobierno". Por muy indígenas que sean, no pueden tomar decisiones sin pedir permiso.

Doris Ortiz argumenta que las tierras no son de los indígenas, sino “del Gobierno”. Por muy indígenas que sean, no pueden tomar decisiones propias sin pedir permiso.

Con el inconveniente de que en las comunidades indígenas, las mayorías no se sienten bien representadas –más bien marginadas- en algunas de las Asociaciones de Desarrollo. Para muestra un botón: Térraba está sin presidente de la Asociación de Desarrollo, porque la elección de Salomón Ortiz está impugnada.

Otro argumento paralelo, para que se reconsidere el tema de la “recuperación de tierras”, es que si se llega a expulsar a los “terratenientes” (aunque sea por la vía de la expropiación, previa indemnización, como dice la ley) muchos indígenas se quedarían sin trabajo.

Con ese panorama, ahora son más intensos los tambores de guerra, y la larga lista de temas incorporados a la agenda de ayer (los bajos índices de desarrollo humano y competitividad, los altos índices de violencia doméstica, mortalidad infantil y desempleo, y otros etc.) quedan para eventuales reuniones posteriores.


22 Abril, 2016

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