Generaleños unidos al último adiós del Papa

Imagen: Generaleños unidos al último adiós del Papa
En la Catedral de San Isidro de El General se celebró una Misa en memoria
de Juan Pablo II

Xinia Zúñiga Jiménez
xinia@perezzeledon.net

Juan Pablo II, Karol Wojtyla, quien por más de 26 años manejó
los destinos de la Iglesia Católica y se dio a conocer en el mundo como
“El Papa viajero” y “El mensajero de la paz”, falleció
el sábado 2 de abril en su residencia del Vaticano y se le dio sepultura
en la Basílica de San Pedro en Roma, el viernes 8 a las 10 am local (2
am en Costa Rica). Tenía 84 años de edad.

Ya él falleció y fue sepultado… pero al ser uno de los personajes
más significativos del siglo XX y principios del XXI, por su carisma,
estilos e ideas modernas y a la vez conservadoras, hoy se le recuerda en todos
los rincones del mundo y no hay un lugar sobre la tierra en donde no se hable
de él.


Juan Pablo II

En Pérez Zeledón no es la excepción, aquí encontramos
diversas opiniones sobre la muerte del Papa, pero igual que en cualquier otra
parte, cada quien tiene algo que decir. En la Catedral de San Isidro de
El General también se celebró una Misa en memoria del Santo Padre,
como se le llamaba, en donde participaron diversas personalidades de la Iglesia
Católica, política, estudiantes, vecinos y otros, en recuerdo
de quien dio un gran ejemplo al mundo de paz, amor y libertad.

Y para conocer cuál es la opinión que tienen algunos generaleños
sobre la muerte del Papa 264 de la historia, conversamos con ciudadanos de este
cantón y a continuación les presentamos un extracto de lo que
nos dijeron:José Francisco Ureña Calderón, maestro pensionado


José Francisco Ureña Calderón

“Estamos consternados todavía por la muerte del Papa, hemos derramado
muchas lágrimas por la clase de hombre que era, porque fue un enviado
de Dios para que intentara traer paz la mundo. El sentimiento por su muerte
es generalizado porque se nos ha ido un hombre de Dios, su obra fue totalmente
humanitaria enfocada a los jóvenes y a los niños sobre todo; así
como el amor que promulgó. Ahora que murió es que debemos apreciar
su obra e intentar vivirla como él la pensó e idealizó.
Si pudiéramos vivir su obra podríamos tener un mundo mejor”.

Nora Matilde Mena Martínez, maestra pensionada


Nora Mena

“Su Santidad Juan Pablo II ha dejado una gran huella a nivel mundial,
porque fue una persona que se preocupó mucho por los valores humanos,
por defender la vida y la dignidad del hombre, porque él siempre dijo
no al aborto, a la eutanasia, a las relaciones prematrimoniales y a los anticonceptivos,
entre otros, porque era un hombre muy recto. Él nunca pasará a
la historia, ya que se preocupó porque los seres humanos viviéramos
como Jesucristo mandó. El Papa se reunió con gente de diferentes
denominaciones y siempre se le respetó, porque él respetó
la doctrinas.

Otro acto admirable fue cuando fue a la cárcel a perdonar al hombre
que en el atentado intentó matarlo de un disparo. Lo bendijo, le dio
el perdón y le dijo que Dios estaba con él, lo cual se constituyó
en un verdadero ejemplo del perdón al que nos llama Dios.

Esperamos que el sucesor sea parecido y si se puede mejor. Estamos orando
para que el Señor nos mandé un Papa del calibre de Juan Pablo
II y si fuera centroamericano sería una bendición muy grande”.

Grace Campos Paniagua, ama de casa


Grace Campos y su hijo David de 4 meses

“Ha sido un tanto difícil para todos aceptar su muerte, pero con
su vida nos dejó un gran ejemplo. Luchó por la paz, era humilde,
trabajador en su campo y alguien digno de imitar. Todas las personas están
muy tristes, pero sugiriendo que el nuevo Papa tenga las cualidades de este
gran hombre que pasará a la historia por su obra, porque él fue
un enviado de Dios para que en el mundo haya paz, perdón y amor.

El mundo ha perdido un gran líder, sin importar la religión
a la que se pertenezca, porque él nunca hizo distinción de credos,
simplemente amó al mundo y dejó un mensaje que se debería
repetir con cada uno de nuestros semejantes”.

Fernando Marín Monge, entrenador de Taekwondo


Fernando Monge

“El Papa Juan Pablo II era el número 264 de la historia y para
mi los números pares siempre traen buena suerte, ahora viene el 265 y
no sabemos cómo será. Me siento contento de haber tenido
a una persona como él entre nosotros, porque se dio a conocer en todo
el mundo por unir a las naciones, a los pueblos y a las personas.

No hay que estar triste porque lo tuvimos mucho tiempo con nosotros y no hay
duda que se fue directo al cielo. Ahora hay que pensar en lo que viene, porque
faltan días de mucha violencia, hambre y otros problemas sociales, ya
que el mundo cada vez estará más difícil y tenemos que
pedirle mucho a Dios que nos ayudé y que ilumine a esos líderes
que tienen gran influencia entre las masas. El vino a enseñarnos
cuál es el camino que debemos seguir, porque su misión fue marcar
esa ruta”.

Lorena Alfaro Gutiérrez, ama de casa

“El Papa fue un líder de la Iglesia Católica que tuvo
mucha influencia en decisiones importantes en diferentes campos, él nunca
hizo diferencia de credos religiosos para realizar su obra, porque su misión
en esta tierra estaba muy clara, ya que para él lo importante era el
amor al prójimo, la paz mundial y cosas así.

Lo que no me gusta es que la gente lo idolatre tanto, ya que tenerlo en exhibición
después de fallecido no me parece. Está bien, él hizo mucho
por el mundo, pero lo mejor es que lo hubieran dejado descansar en paz desde
que falleció. Eso es lo que opino y respeto lo que diga la demás
gente”.

Mensaje de Monseñor Guillermo Loría Garita, Obispo de
la Diócesis de San Isidro de El General, durante la Misa en memoria a
Juan Pablo II

“La muerte del Papa provocó en nosotros sentimientos encontrados;
por un lado la tristeza natural de la separación física de un
ser amado y por otro, la esperanza y la alegría que debe provocar en
los cristianos la palabra de Jesús.
La humanidad ha perdido a un gran humanista, pero tanto la Iglesia como la misma
humanidad ha ganado un gran santo para el cielo. A él se le ha reconocido
como a un hombre extraordinario en la misión que tuvo durante 26 años
de pontificado, trabajo que realizó con mucha seriedad y responsabilidad.

Era un hombre con un profundo amor a Cristo y nos dejó grandes enseñanzas,
él era el pastor por excelencia, porque supo conducir muy bien a sus
ovejas. Realizó más de 100 viajes por diferentes continentes y
países, donde se distinguió por la unión de las culturas,
de los pueblos.

Él realizó una entrega absoluta a Dios, continua y fielmente
hasta el fin de sus días. Su amor se reflejó en los niños,
a quienes abrazada siempre que tenía la oportunidad; en los jóvenes
a los que decía que el futuro del mundo y de la Iglesia les pertenece.
También se identificó con los ancianos, los enfermos, los pobres
y todo tipo de personas.

Se identificó por la defensa del derecho a la vida, desde que ésta
se engendra en el vientre de la madre hasta el fin de sus días. Nos enseñó
que la naturaleza del destino del hombre y del mundo, sólo se pueden
comprender a la luz de la prevención de Cristo. Nos enseñó
a profundizar en la dignidad de la persona humana, en la sexualidad,el trabajo
y sobre todo en la paz, por eso se le llamó el Mensajero de La Paz…

Karol Wojtyla fue electo Papa en el cónclave del 16 de
octubre de 1978

Los primeros años

El polaco Karol Wojtyla gobernó la Iglesia católica durante
casi 30 años, la hizo entrar en el tercer milenario y quedará
en los anales de la segunda mitad del siglo XX y principios del siglo XXI por
su carisma, su estilo y sus ideas, a la vez modernas y conservadoras.
Los últimos años de su vida fueron un largo y doloroso combate
contra la enfermedad y la decrepitud. Pero el anciano Papa, el único
que conocieron las nuevas generaciones, había sido al comienzo de su
mandato un hombre lleno de fuerza, un vigoroso deportista que amaba relacionarse
con la gente.

Desde el inicio mismo de su pontificado, Juan Pablo II imprimió su
marca particular. Su elección al trono de San Pedro, el 16 de octubre
de 1978, cuando tenía 58 años, se produjo tras dos días
de cónclave y constituyó una sorpresa, ya que su nombre no figuraba
entre los favoritos.

Nació con el nombre de Karol Wojtyla, en Wadowice, un pequeño
pueblo al sur de Polonia, el 18 de mayo de 1920. Era el segundo de los dos hijos
del matrimonio integrado por Karol Wojtyla y Emilia Kaczorowska. Su madre
falleció en el año 1929. Su hermano mayor, Edmund, de profesión
médico, murió en 1932; y su padre, un suboficial del ejército
polaco, murió en 1941, durante la ocupación de la Alemania nazi.

Wojtyla hizo la Primera Comunión a los 9 años de edad, y a los
18 recibió la Confirmación, en Cracovia, ciudad que a mediados
del Siglo XVIII sufrió la ocupación por parte de los rusos y después
fue anexada al imperio austriaco. Cuando terminó los estudios de enseñanza
media en la escuela Marcin Wadowita, de Wadowice (Polonia), se matriculó
en la Universidad Jagellónica de Cracovia (en 1938) y también
en una escuela de teatro.

Juan Pablo II, el 264 sucesor del apóstol San Pedro

Juan Pablo II, Karol Wojtyla, Sumo Pontífice de la Iglesia Católica,
Obispo de Roma, 264 sucesor del apóstol San Pedro, fue el tercer pontificado
más longevo de la historia, sexto jefe del Estado Vaticano. Hijo
de un obrero y oficial del Ejército polaco, Karol Wojtyla terminó
en 1938 sus estudios de bachillerato y se matriculó en la Facultad de
Filología Polaca de la Universidad Jagellonica de Cracovia. Pero se vio
obligado a suspender sus estudios cuando el primero de septiembre de 1939 los
nazis ocuparon Polonia.

Fichado por la GESTAPO, se refugió en una buhardilla de Cracovia. Trabajaba
durante el día como obrero en unas canteras de piedra y más tarde
en las industrias químicas “Solvay”, al tiempo que siguió
sus estudios en horario nocturno. En esa época conoció al
célebre actor Mieczyslaw Koltarszyk, creador del teatro Rapsódico,
y Wojtyla se unió a su grupo, con el que interpretó papeles de
contenido patriótico.

También participó en la resistencia contra Alemania para ayudar
a salvar a familias judías. Posteriormente, la situación de Wojtyla
se complicó en Polonia y se vio obligado a buscar refugio en los subterráneos
del arzobispado de Cracovia. En 1942 ingresó en el seminario clandestino
que había fundado monseñor Sapieha, cardenal arzobispo de Cracovia,
y comenzó la carrera de Teología…


8 Abril, 2005

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