Generaleños se resisten a colaborar en el reciclaje

No hay un concepto claro de los límites a donde se puede llegar en los espacios compartidos.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

Alrededor la mitad de los generaleños se resisten a participar en un programa de reciclaje que viene desde 2007 y que la Municipalidad de Pérez Zeledón ha intensificado durante los últimos meses, para minimizar el problema de la basura.

La disposición de los desechos sólidos ha sido y sigue siendo una de las contradicciones más notables, en Pérez Zeledón. Vecinos del Parque Internacional La Amistad, orgullosos del cerro Chirripó, adjudicatarios de una veintena de banderas azules ecológicas, apoyados por organizaciones conservacionistas y jactanciosos de ser ecologistas, los generaleños, a título general, siguen viendo con el mayor desprecio el ornato de sus comunidades.

A la par, la Municipalidad necesita resolver el problema de la basura que producen los hogares y los comercios, para evitar gastos adicionales. En su esfuerzo por ejecutar el plan de reciclaje, la entidad dispuso un camión para que recoja exclusivamente los desechos aprovechables y estableció una ruta para los barrios urbanos de San Isidro y Daniel Flores.

Pero la respuesta es limitada. Jenny Mora, Coordinadora de Desechos Sólidos de la Municipalidad, afirmó hoy miércoles 9 de enero de 2013, que aproximadamente el 50 por ciento de la basura está siendo separada, para reciclar la que reúne las características, pero aclara que la respuesta proviene más bien del sector comercial que del residencial.

En las casas no es tanta la participación de gente que recicla y a veces no lo hace correctamente, debido a lo cual los trabajadores municipales no les recogen la basura. Si hay pañales o papel higiénico en las bolsas de materiales plásticos, papel o envases, el camión del reciclaje no la va a recoger, expresa la funcionaria. Todavía no hay quién recicle pañales o papel higiénico, enfatiza.

Otro aspecto en que los habitantes no se han podido acoplar con el proyecto –los que sí tienen la buena voluntad de participar en el proyecto- es el cronograma. Hay días, debidamente especificados para cada calle de barrio, residencial y ciudadela, en que pasa el camión del reciclaje. En cada casa se entregó un volante, se ha comunicado vía perifoneo, se ha anunciado por los medios informativos y existe información detallada en la página web de la Municipalidad (www.mpz.go.cr)  en que se especifica la ruta del camión por día y por semana. No hay horarios, porque pueden variar por diversas circunstancias, pero los trabajadores no se detienen, aunque les dé la noche, hasta que no den por acabado el trabajo, agrega Mora.

El proyecto ha menguado, aunque sea en parte, el grave problema que ha tenido que afrontar la Municipalidad, desde que cerró el basurero de Cocorí, por orden judicial y por presión de los vecinos. La basura de Pérez Zeledón es transportada hasta unas plantas privadas de tratamiento, en Miramar de Montes de Oro (Puntarenas), a 200 kilómetros de distancia. Por ahora, no hay posibilidades alternativas.

Visto por el lado bueno, el problema ha favorecido a tres organizaciones locales que se dedican al reciclaje: la Cooperativa de Mujeres del Barrio Los Ángeles (Mambla), un grupo denominado Mujeres Ambientalistas y Acira (Asociación Conservacionista Isaías Retana), pionera generaleña en el campo del reciclaje.

Además, en Pérez Zeledón existen empresas y asociaciones conservacionistas que se ocupan de reciclar desechos sólidos: ACCEwin, que recibe desechos tecnológicos; las chatarreras, que reciben metales; las empresas que venden llantas (obligadas por ley a recibir las llantas viejas) y el propio Ministerio de Salud, que periódicamente ejecuta programas de recolección de llantas, con el fin primordial de evitar epidemias causadas por zancudos.
 


9 enero, 2013

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