Generaleño denuncia a la policía local por presunto abuso de autoridad

Imagen: Generaleño denuncia a la policía local por presunto abuso de autoridad

Dice que seis agentes lo interceptaron y de forma brutal le torcieron el brazo, siendo él una persona decente y sin causas penales

Juan Diego Jara A.
prensa@perezzeledon.net


Iván Gordon Zamora

Iván Gordon Zamora, de 24 años de edad,  estaba sentado en un poyo del parque de San Isidro la tarde del 1 de junio esperando a su novia, cuando seis policías, quienes se transportaban en motocicleta, lo abordaron y sin identificarse le solicitaron la cédula con prepotencia sin tan siquiera darle oportunidad de sacarla del bolsillo.

El joven, que tiene el expediente limpio, narró que iba a mostrarles el documento de identidad a los policías. Sin embargo, los oficiales actuaron de forma intimidante, le torcieron el brazo y afectaron su moral. Por tal motivo es que interpuso una denuncia ante el Ministerio Público para marcar un precedente y para que abusos de autoridad como este no se sigan dando en Pérez Zeledón ni en el resto del país. “Me dijeron que tenía que acompañarlos hasta la delegación, cuando la realidad es que si no estoy haciendo nada extraño –mas que esperar por otra persona en un lugar público– deben revisar el documento de identidad, llamar a la delegación por los medios que tengan a disposición y dejarme tranquilo. Pero, aún cuando ya habían errado al no identificarse como oficiales que son, coartaron mi libertad de tránsito al llevarme hasta la delegación y me negaron el uso de mi propio teléfono celular”, acotó Gordon.

Este generaleño aseveró que es muy trabajador, que no tiene vicios y que dedica su tiempo libre al deporte, pero que lamentablemente, estos policías se dejaron llevar por erróneos prejuicios, solo porque él viste pantaloneta, camiseta, tenis y le agrada utilizar el cabello al estilo afrocaribeño.

“Me torcieron el brazo hacia atrás a manera de ‘candado chino’ y luego me pidieron que me arrodillara en el suelo. Lo anterior me causó un grave daño moral pues lo hicieron a plena luz del día frente una gran cantidad de personas que estaban en el sitio. Con esta denuncia pretendo que se eliminen ese montón de prejuicios que hay sobre las personas por apariencia, religión, cultura y etnia. Considero que la mayoría de oficiales de la   Fuerza Pública no tienen discernimiento para actuar, ya que a mí me trataron en ese momento como si yo tuviera una captura internacional”, comentó el quejoso.

Para Gordon es preocupante que la mayoría de oficiales de la Fuerza Pública del país vean en su uniforme una forma de descargar en personas decentes sus frustraciones y prejuicios, pues agregó que con el trato que recibió, quedó demostrado la escasa preparación que reciben los agentes, específicamente en cuanto a la manera de abordar a las personas en la calle para solicitarles una identificación o pedirles un dato.

“Por el abuso de autoridad cometido por los oficiales, estoy solicitando los nombres y apellidos de cada uno de ellos, quienes me redujeron a la impotencia y lesionaron mi brazo. Esto porque en la misma delegación ningún otro funcionario me dio dato alguno, negándome así el derecho a ser informado sobre el porqué me trataron de esa forma”, afirmó el joven.


Comisionado Alcides Arce

Contraparte. Por su lado el comisionado Alcides Arce, director regional de la Fuerza Pública de Pérez Zeledón, señaló desconocer ese desagradable incidente, por lo que abrirá una investigación, ya que a simple vista se trata de un abuso claro de autoridad.

“La cédula se puede pedir de diferente forma y el abordaje a las personas civiles debe darse de forma respetuosa. Nosotros utilizamos la fuerza solo si el sujeto o la persona arremete contra al oficial y, según lo manifiesta el muchacho, él estaba tranquilo, por lo que no veo razón por la cual los oficiales de forma altanera le hacen eso y lo traen a la delegación. Independientemente lo que manifieste la Fiscalía, yo mismo elevaré el caso con nombres y apellidos”, resaltó el comisionado.

Arce añadió que su oficina está abierta para cualquier maltrato inhumano de un policía hacia cualquier ciudadano y se comprometió a solicitar los roles de los oficiales motorizados para determinar cuáles fueron los que cometieron la agresión al joven.

“Estamos solicitando cursos de control del enojo para evitar que acciones como estas continúen sucediendo. No obstante, las sanciones para quienes incurran en esta falta pueden ir desde días suspensión hasta el despido”, concluyó el comisionado.

 


9 junio, 2009

Anúnciate Gratis