Fudebiol inicia proyecto “Un árbol para la vida”

Fudebiol inicia proyecto “Un árbol para la vida”

Carlos Monge B.
prensa@perezzeledon.net

A trece mil kilómetros de Pérez Zeledón, en una ciudad del Lejano Oriente, una japonesa podrá levantarse todas las mañanas y admirar la evolución que va teniendo un árbol del que es propietaria en un lugar de Costa Rica.

Tendrá, colgando en una de las paredes de su sala, un certificado que la acredita como dueña y, si no lo tiene programado vía GPS, podrá ubicarlo por sus coordenadas, entre todos los demás árboles que lo rodean.

A su tiempo, podrá verlo florecer y convencerse de que su árbol es el alojamiento de una familia de pajarillos, el hábitat de una miríada de seres vivientes, un purificador del ambiente y el abrigo protector de algún manantial del río Quebradas, de donde se abastecen de agua decenas de miles de generaleños.

A lo largo de los tiempos, todos hemos pensado en los dos metros cuadrados que tenemos que reservar, para la sepultura, porque hemos de morir. Pero ¿hemos pensado en comprar veinticinco metros cuadrados, árbol incluido, para no morir?

La Fundación para el Desarrollo Biológico de las Quebradas (Fudebiol) puso en práctica un programa para recaudar fondos, con el fin de ir ampliando las áreas de protección de la cuenca del río que, más abajo, adopta el nombre de río San Isidro. El río Quebradas es el que ha abastecido de agua potable a la comunidad de San Isidro de El General y una parte de Daniel Flores.

El programa se llama “Un árbol para la vida” y así como la japonesa compró uno, hay generaleños que han ido comprando uno, dos, tres, cuatro (puede comprar todos los que quiera) para ellos o para sus hijos, informa Gilberth Fallas, miembro y dirigente de la Fundación.

Cada árbol cuesta 50 dólares (veinticinco mil colones) y su adquisición le da derecho a tener un certificado y a que se le dé mantenimiento a la planta durante los siguientes tres años, hasta que tenga el tamaño y la fortaleza que le permitan defenderse de la vegetación que se vaya regenerando.

El plan fue expuesto por Gilberth Fallas durante la sesión municipal del  martes 13 de noviembre de 2012, y será presentado formalmente el próximo 13 de diciembre en la Casa de ANDE, si bien es cierto que hay entusiastas de la protección del medio ambiente que se han adelantado en la compra de árboles.

El dinero de la venta será utilizado en la compra de tierras y la reforestación de áreas dedicadas básicamente a ganadería extensiva, con árboles especialmente escogidos por la madera, el follaje y la floración. Se quiere que vuelvan a lo de ellas, las especies que se han ido retirando por causa de la civilización.

Fudebiol fue fundada por 60 personas, hace 23 años y su objetivo primordial ha sido la protección de la cuenca del Quebradas. Su meta era contar con un área protegida de mil hectáreas, pero se quedó en 75.

¿Qué pasó? Que no existen instituciones, ni gobiernos ni organizaciones no gubernamentales que aporten dinero para comprar de tierras; y los recursos que recibe Fudebiol por visitación y venta de aire (a través del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal) son del todo insuficientes para capitalizar. En el mejor de los casos, la Fundación adquirió una deuda en una entidad financiera local, para la compra de ocho hectáreas de terreno, explica el representante de la Fundación.

Muy cerca de San Isidro, en Fudebiol, los bosques de protección de la cuenca reciben al visitante en un portal turístico, con hospedaje y comidas, nenúfares, heliconias y el agua fresca de los manantiales. Visitar el proyecto también es una forma de mejorar el mundo en que vivimos.

 


15 noviembre, 2012

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