Cuando la suerte asome, sólo atráigala y amárrela
  • Inquebrantable, Sonia Araya ha acompañado a su marido en las malas (de antes) y en las buenas (de ahora).

    Cuando la suerte asome, sólo atráigala y amárrela

    7 noviembre, 2012

    Tras una estéril secuencia de intentos por mejorar las condiciones de vida, mediante el cultivo de diversos productos agrícolas, un joven de San Vito de Coto Brus se dio cuenta de que el tiquisque podría ubicarlo en el sendero del éxito y la prosperidad.

    Regresó a la finca del papá, que había abandonado unos meses antes para colocarse como empleado en una panadería de Buenos Aires, invirtió en semilla, trabajó de sol a sol, sembró tres hectáreas y media de tiquisque y cuando llegó la época de cosecha se dio cuenta de que los precios habían descendido de 57 mil colones el quintal a la mísera suma de 300 colones.

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