Escultor de esferas de piedra

Jorge Umaña. tiene 63 años de edad y hace cuatro años se dedica a esta actividad.

En el barrio Once de Abril, de Palmar Sur, vive don Jorge Umaña Solís. Él es el escultor de moda en las pequeñas réplicas de las esferas de piedra. Son muchos los turistas nacionales y extranjeros que se han llevado hasta sus hogares, oficinas u colecciones un recuerdo de su trabajo.

Don Jorge, moldea con delicadeza las piedras semi redondas que recoge en las orillas de las quebradas y en los playones del río Grande de Térraba, los lleva a su pequeño taller que se ubica detrás de su casa y, luego, los acomoda sobre un tubo de metal que le sirve de apoyo para darle poco a poco la redondez necesaria que se necesita.

Este escultor artesanal solo usa cuatro herramientas básicas para desempeñar este impresionante trabajo: un cincel, un martillo, un disco de diamante y una cinta métrica.

La idea de dedicarse a este trabajo inició a raíz de la oportunidad que facilitaba los festivales de las esferas en Palmar Sur que celebran anualmente. Don Jorge pensó que era un espacio idóneo para exponer y vender sus réplicas de las esferas de piedra en versión pequeña.

Cada copia de este reconocido artefacto, tiene un precio que anda entre los 10.000 y 15.000 colones. Depende del tamaño y la calidad del acabado.

Don Jorge es un escultor completamente artesanal. Utiliza herramientas rudimentarias y no aplica ningún tipo de tecnología. “Todo se basa en la paciencia y la dedicación”, nos dice don Jorge, mientras retoca cuidadosamente con su martillo uno de sus ejemplares.

Por las mañanas sale a vender lotería en las aceras de Palmar Norte y por las tardes toma el cincel y el martillo para darle redondez a las piedras de una manera impresionante, que asemejan a las originales de grandes tamaños que abundan en las planicies del Delta del Diquís.

Este escultor de piedras redondas tiene 63 años de edad y hace cuatro años se dedica a esta actividad. Su pequeña estatura contrasta con su gran conocimiento que posee en temas diversos relacionados con el Pacífico Sur, y su paciencia y dedicación le ha permitido ganarse el cariño y admiración de propios y extraños de manera que él se siente comprometido a seguir redondeando piedras para satisfacer solicitudes y mantener siempre las exposiciones en las distintas actividades culturales que se organizan en la región y más allá. “Gracias a estas esferas me he dado a conocer y he conocido a mucha gente que no tenía ni idea que llegara a conocer. Inicié en esto por necesidad de obtener ingresos para mi familia, pero hoy ese punto inicial ha pasado a ser otras cosas. Me debo a la gente y a las instituciones que me han apoyado y han creído en mí. Ahora mi compromiso se hizo más grande” afirma don Jorge, el escultor de esferas de piedra en Palmar Sur.

Por Uriel Rojas R.

urojas666@gmail.com

 

 

 


17 Agosto, 2012

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