El más sublime regalo de Navidad

El más sublime regalo de Navidad

Carlos Monge B.
prensa@perezzeledon.net

La capacidad que tiene un cantante para cautivar a un auditorio tiene que ver con aptitudes, con talento, con virtudes naturales que, sin embargo, tiene que dominar a fuerza de mucho trabajo, de horas de agotador entrenamiento, de la manera que se esculpe un diamante.

Hay cantantes que cautivan por sí mismos que y, cuando unen a dúo o trío, con otros cantantes de su relieve, causan una impresión indescriptible. Pero cuando se trata de un coro, con voces de la más reconocida trayectoria y calidad, entonces (así debe ser el Cielo) la sensación es de haber entrado en la dimensión de lo perfecto.

En Pérez Zeledón hay un coro para los gustos más refinados, integrado por veinticinco cantantes que, en su momento, también formaron parte de los coros del Liceo Unesco, la Universidad Nacional, la Universidad Estatal a Distancia y la Universidad Internacional San Isidro Labrador, todos ellos reconocidos en el ámbito nacional.

El Coro Generaleño se integró en agosto de 2011 y el tres de diciembre de ese mismo año se presentó en Complejo Cultural, acompañado por Álvaro Esquivel, un generaleño que trasciende a la fama internacional. La presentación fue un rotundo éxito.

Su integración, a iniciativa del profesor Leonel Calvo, fue para celebrar el historial de 30 años de coros de cámara que ha habido en Pérez Zeledón. Desde entonces, lo generaleños se han venido reuniendo para ensayar, los domingos y los martes, en el local del Palacio Municipal, donde también funciona la Escuela de Música Sinfónica de Pérez Zeledón, informa Rebeca Morales Valverde, integrante del Coro Generaleño.

Son veinticinco, la gran mayoría de ellos adultos, ex integrantes de otros coros, entre los que hay técnicos, profesores de Música, Inglés y Español y también amas de casa, aunque, además, hay menores de edad, como un niño que apenas alcanza los diez años. Diez mujeres: diez sopranos.

El primero de diciembre próximo (2012) en el propio inicio de un mes de grandes celebraciones en Pérez Zeledón, el público tendrá la oportunidad de escucharlo; en el parque de San Isidro. Escuchar canciones inmortales latinoamericanas, como Guadalajara, Pampa y Los Amantes.

Escuchar villancicos, unos tan tradicionales como Noche de Paz y Pastores Venid y otros escritos por autores generaleños, como Sergio Castro Vallar y el propio Leonel Calvo, que combinan su talento y generosidad, para regalarnos “Luna Generaleña”. Dos días después, el tres de diciembre, su presentación será en la UISIL.

La mesa está servida. El platillo es un juego de diamantes, cada uno de ellos finamente esculpido, que han venido tomando brillo, con ocho meses de ensayos, para su presentación de diciembre. Escuchar el Coro es una forma de disfrutar; asistir a escucharlo, una forma de agradecer por los esfuerzos que realizan sus miembros; gente de vocación que, siendo de trabajo y hogar, todavía sacan tiempo para el entrenamiento y dinero de su bolsillo, para gastos.

En general, el Coro ha ensayado en las salas donde funciona la Escuela de Música; pero en algunos momentos, en que la Escuela no ha podido prestarlas, se han visto en la necesidad de buscar lugares, no siempre lo más adecuados, para las prácticas.


15 noviembre, 2012

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