El Alto de San Juan consigue lo imposible: Agua potable

Acueducto Alto San Juan.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

T
ras ocho largos años de antesalas, papeleos y promesas no siempre cumplidas, los habitantes de San Juan de Miramar (El Alto de San Juan), una comunidad de San Isidro de El General colindante con el distrito Barú, contará pronto con el servicio de agua potable.

La Asociación de Desarrollo Integral ya tiene en su poder 19 kilómetros de tuberías y solamente faltan los planos, que serían entregados a Acueductos y Alcantarillado en la presente semana, y el informe definitivo de un estudio ambiental que está por salir, para que comience la instalación del acueducto.

Hay comunidades que sufren la escasez de agua potable.

Hay comunidades que sufren la escasez de agua potable.

La ADI de San Juan está logrando lo que parecía imposible y lo que sigue siendo un contratiempo  para la mayoría de las comunidades establecidas en la Fila Costeña – la pequeña cordillera que divide los valles de El General y El Guabo, que forman parte del cantón de Pérez Zeledón.

Así como El Alto de San Juan, otras poblaciones como San Agustín y Las Esperanzas han tenido que afrontar la escasez de agua, por falta de nacientes. Difícilmente consiguen agua por medio de pozos y en el caso de la Escuela de El Alto de San Juan, han tenido que abastecerse de un agua de rebalse –no potable- que proviene de una finca vecina.

Esa escasez de agua los obliga a ir a buscarla a largas distancias y en el caso particular de los sanjuaneños, consiguieron un permiso para el aprovechamiento del agua por el lapso de cien años, que se origina en una naciente ubicada en una finca de La Guaria de La Palma, propiedad de Hillán Rojas, informaron Georgina Jiménez Murillo y Geovanny Carrillo Ramírez, secretaria y vocal de la Asociación, hoy lunes 6 de enero de 2014.

San Agustín es una de las comunidades que sufre la escasez de agua potable.

San Agustín es una de las comunidades que sufre la escasez.

De acuerdo con los informes de los miembros de la Asociación, el proyecto contará con dos plantas de captación y una bomba para subir el agua por una pendiente, hasta una altura de 400 metros. De ahí, el agua bajará por gravedad a la escuela, las casas y los negocios de esta pequeña comunidad de 150 familias.

El acueducto tendrá un costo de 250 millones de colones, que serán cubiertos por el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).

Los líderes de otras comunidades de la Fila Costeña siguen tratando de conseguir agua potable. El de San Agustín ya está muy avanzado –según informes no oficiales de los representantes de la ADI de El Alto de San Juan- y en Las Esperanzas apuntan a que el acueducto de Daniel Flores, que está en construcción, pueda suministrarles el agua que necesitan. De ser eso posible, tendrían que conseguir los recursos necesarios para construir un tanque de captación y una bomba que lleve el agua hasta las partes altas.


6 enero, 2014

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