Dilema en Pérez Zeledón por apertura de Costanera

Imagen: Dilema en Pérez Zeledón por apertura de Costanera

Menos turistas transitan por el Cerro de la Muerte. La baja ya se siente en el comercio generaleño

Juan Diego Jara A.
prensa@perezzeledon.net

El trayecto Quepos -Dominical consta de 42,1 kilómetros y tuvo un costo de 33,6 millones de dólares.

¿Será un beneficio o una amenaza? La apertura de la Costanera Sur comienza a generar disyuntivas en los generaleños con respecto al impacto económico para Pérez Zeledón.

Que el cantón se verá muy afectado por la merma de turistas que hasta entonces tenían a San Isidro de El General como paso obligatorio, y que actividades como el comercio: hoteles, restaurantes, sodas y gasolineras ya están sintiendo una baja en sus ventas, son algunas de las preocupaciones que imperan desde que se habilitó la nueva vía.Incluso, muchos se atreven a decir que en muy poco tiempo Pérez Zeledón experimentará el mismo fenómeno que Turrialba, cantón que dejó de ser la principal ruta de acceso al Caribe en 1987, cuando se inauguró la carretera Braulio Carrillo, lo cual ocasionó un rezago económico en esa zona azucarera.

No obstante, otros sostienen que dicha apertura de la Costanera en vez de perjudicar, favorece al Valle de El General, ya que da acceso a una corriente turística que ahora vendrá de Manuel Antonio.

Así piensa Walter Odio, empresario generaleño, quien recalcó que Pérez Zeledón ya no será una zona de paso, sino parte de un circuito.

“Más unión, más fortaleza. El desarrollo a Pérez Zeledón no se lo para nadie. Somos autosuficientes”, Walter Odio.

“La comunicación había estado interrumpida en ese corredor del Pacífico del país. Considero que la apertura de la carretera Costanera es muy importante y beneficioso. No  creo que estemos aislados, porque más bien nos quitamos el tránsito pesado, lo cual nos da más seguridad a quienes viajamos por el Cerro de la Muerte”, explicó Odio.

Sin embargo, distinto criterio tiene Luis Quesada, comerciante de San Isidro, quien  manifestó que desde hace seis meses menos turistas pasan a comer a su soda, ubicada en el centro de la ciudad.

“La curiosidad de la gente por ir a conocer el trayecto nos ha golpeado bastante. Van por allá para probar si les sale mejor”, dijo Quesada.

“A ponerse las pilas”. Marco William Granados, del Trapiche de Nayo, en San Rafael Norte, visualiza la situación con optimismo. Él está seguro que Pérez Zeledón tiene que luchar por desarrollar su propia personalidad.

“A la Costanera hay que saberla trabajar. Es más, un grupo de empresarios hemos analizado rotular el nombre del cantón en distintos tramos de la vía para que el turista sepa que la capital del Sur es San Isidro de El General, pues aquí tenemos de todo”, detalló.

“Las personas que van a la frontera o Golfito están utilizando la Costanera, por lo que en cierta manera sí afecta. El tránsito por aquí ha bajado”, Luis Quesada.

Granados añadió: “Me dicen que en la Costanera se están abusando con los precios, que con lo que aquí comen cuatro, allá comen dos”.

Diego Calderón, hotelero del sector de División, declaró que aunque el tránsito de nacionales sí ha disminuido en los últimos meses por el Cerro de la Muerte, considera prematuro emitir un criterio en relación con el turismo extranjero.

Calderón señaló que la belleza escénica del Cerro de la Muerte es preferida por muchos turistas, por lo que cree que el viajero muy posiblemente ingresará por la Costanera pero regresará al Aeropuerto Juan Santamaría por la Interamericana.

Según expertos, el impulso de proyectos para la zona como la Costanera; pronto el Aeropuerto Internacional del Sur en Osa, y la planta hidroeléctrica El Diquís en Buenos Aires, resultan favorables siempre y cuando la Región Brunca se integre como una sola y deje a un lado las rivalidades.

Giovanny Jiménez, decano de  la Universidad Nacional en la Región Brunca, subrayó que San Isidro es un proveedor de servicios, de lo cual los demás cantones de la zona carecen. Por ello afirma que el engranaje debe ser conjunto.

Jiménez agregó que los vecinos de Pérez Zeledón no tienen que alarmarse por lo que está pasando, sino hacer un análisis, darle seguimiento y buscar nuevas opciones para que el cantón sea, en definitiva, un destino turístico.

Víctor Hugo Carranza, economista: “La apertura de esta vía trae impactos negativos y positivos para el cantón. No obstante, el futuro depende de nosotros mismos”.

Lo bueno y lo malo. Por su parte Víctor Hugo Carranza, economista y gerente de la cooperativa CoopeAgri en Pérez Zeledón, indicó que la apertura de la Costanera es una obra esperada por los costarricenses, ya que es una ruta alterna necesaria para el traslado del café, la caña y otros productos.

Sin embargo, considera que desde el punto de vista del desarrollo, para Pérez Zeledón, tendrá efectos  negativos y positivos.

“Pérez Zeledón  por los servicios que tiene atrae turismo. El aislamiento dependerá de las estrategias que las empresas locales adopten. Tenemos atractivos, lo que hay que hacer es trabajar sin egoísmo. El cantón tiene un desarrollo muy particular y hay distribución de la riqueza”, acotó Carranza.

¿Una de cal por otra de arena? La apertura de la Costanera, una obra ambicionada por todos los sureños, ¿mitigará a su vez el auge de un pueblo que, hasta entonces, ha sido nombrado como “La puerta del Sur”?… Solo el tiempo lo dirá.


20 mayo, 2010

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