Desaire a los discapacitados

Carlos Luis Monge Barrantes
prensa@perezzeledon.net

En el arte de gobernar –cuando los recursos escasean y las necesidades son muchas- los administradores deben priorizar, pero también considerar dos ingredientes primordiales: las consecuencias de su decisión y el sentido de oportunidad.

En el sentido inverso, la Municipalidad de Pérez Zeledón redujo en el presupuesto para el 2013 concedido al Movimiento Vida Independiente, en relación con el que se le adjudicó en el presente año, con cual causó un nuevo desencanto a los integrantes de la agrupación. De ahí los reiterados recursos de amparo y los trastornos a la fluidez de la administración pública.

A los discapacitados se les comunicó que presupuesto municipal se redujo de cuarenta a veinte millones de colones, informó Minor Ramírez Vargas, presidente del plan piloto Vida Independiente (en la foto superior), que tiene su sede en Pérez Zeledón.

Un grupo de representantes del movimiento se presentó en la noche del miércoles en el Palacio Municipal, donde el Concejo se reunía para tratar el tema único del cierre del matadero municipal.

Llegaron inducidos por la regidora Kemly Jiménez Tabash, que no desaprovecha resquicio ni oportunidad –en aras de la bondad y el más ortodoxo apego a las leyes y los reglamentos- para fustigar a los regidores que la destituyeron del cargo de presidenta municipal a inicios del presente año.

El incidente no se hizo esperar. Las personas con discapacidad física fueron subidas al segundo piso del incómodo edificio donde se celebraba la sesión; la regidora demandó a gritos que se atendiera a los discapacitados (tema que estaba fuera de agenda) y los pasillos del Palacio se convirtieron en el escenario del tradicional intercambio de amenazas y recriminaciones entre la regidora y algunos de los presentes.

Vida Independiente es un proyecto piloto que lidera a los discapacitados de Pérez Zeledón, sector que abarca nada menos que al seis por ciento de la población total, entre ciegos, sordomudos, personas con discapacidad física o cognitiva.

Es gente que decidió revertir ciertas limitaciones por las que otros, con mucho menos razones, prefieren quedarse a que le llegue el cheque de asistencia social o echarse a morir sin presentar batalla. Trabajan con ahínco y sin conmiseraciones, en su sede de San Isidro, ubicada frente a la representación de la Defensoría de los Habitantes.

Los puede entorpecer alguna deficiencia física, pero no la voluntad de materializar sus derechos legítimos como seres humanos y en eso cuentan con el apoyo total del Estado, aunque no siempre de los que realizan la función de gobernar. De no mantener presencia en todo lo que les concierne y de no utilizar todo recurso legal disponible para hacerse valer, los que no sufren de alguna minusvalía tienden a olvidarlos.

El Movimiento Vida Independiente ha recibido el apoyo de la Agencia de Cooperación del Japón, del Proyecto Kaloie y sigue contando con el respaldo de diversas organizaciones gubernamentales y no gubernamentales. Ramírez afirma que con el respaldo principal de la Ley 7600 han tenido algunos logros; que cada día disminuye el rechazo de otros sectores de la sociedad, pero es de entender que lo alcanzado, en los 16 años de vigencia de la ley, dista mucho del ideal y de las necesidades reales.

Pérez Zeledón sirve a un programa de reivindicación para los discapacitados y también está funcionando como campo experimental. Aquí –de nuevo, la sabiduría de observar la crisis como una oportunidad. Puede seguir cumpliendo la ley, a revienta cinchas y leguleyadas o convertirse en un modelo. La humanidad está observando.


27 Septiembre, 2012

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