Curré estará de fiesta de jueves a domingo

curre diablitos

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

L
os habitantes del Territorio Indígena de Curré ya están listos para celebrar una fiesta de tres días, en torno al tradicional Juego de los Diablitos, una tradición boruca que simboliza las luchas que vivieron los indígenas durante la ocupación de los conquistadores españoles.

Es una tradición que los habitantes de Curré han venido celebrando desde inicios del siglo pasado, en el poblado de Rey Curré, como una actividad cultural de de remembranza histórica y compartimiento con las personas que los visiten.

Se cubren los rostros con máscaras y cubren sus vestimentas con hojas.

Se cubren los rostros con máscaras y cubren sus vestimentas con hojas.

Rey Curré, con una población de 500 habitantes, es una linda comunidad atravesada por la carretera interamericana que corre paralela al río Grande de Térraba, ubicada siete kilómetros al sureste de Paso Real (entrada a Coto Brus), entre Buenos Aires y Palmar de Osa. El Territorio Indígena Curré, con 10 620 hectáreas y un total de 1191 habitantes, se extiende junto a las márgenes del Térraba, entre Buenos Aires y el Palmar.

Este año, 2014, el Juego de los Diablitos comenzará a la media noche del el jueves 23 de enero, cuando los indígenas, disfrazados con máscaras y con vestimentas coloridas adornadas con hojas de plátano, saltan y gritan mientras se dirigen a la primera casa en donde los recibirán con chicha y tamales, especifica un comunicado de Daniel Leiva, Eusebio Lázaro y Uriel Rojas, miembros de la Comisión Cultural de Curré/Yimba 2014.

Para más información  comunicarse con: Daniel Leiva L. 8702-0354; Eusebio Lázaro. 8694-0941 y Uriel Rojas R.  5001-7789 urieldecurre@gmail.com


Durante el resto de la noche, los diablitos andarán de casa en casa, en espera de la llegada del toro que empezará a embestirlos, en una batalla campal que se prolongará durante los siguientes tres días, hasta el domingo 26 de enero, en que el toro muere en manos de los indígenas, que hacen mofa del enemigo y se dedican a venderlo en partes, amplían los organizadores.

La oportunidad de participar en fiestas como las de Curré es toda una experiencia cultural y, como si fuera poco, los anfitriones tienen ya tienen dispuestos los barriles de chicha de maíz, de importante valor idiosincrático e indispensable para aflojar el esqueleto, además de “… mucha comida típica de la comunidad, para compartir, entre ellos el rico tamal de arroz, carne ahumada de cerdo, res y otras especies nativa”.

“Esta tradición –expresa Uriel Rojas-  es una de las más antiguas de Costa Rica, la cual según describe la leyenda indígena, surgió luego de las luchas entre los antiguos borucas y los españoles. Y como una forma de conservar esta hazaña, los borucas inventaron hacer este juego para que todas las generaciones siguientes recordaran cada año, la importancia de defender sus valores culturales, su tierra y su dignidad”.


20 enero, 2014

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