Cumbres borrascosas al estilo Pérez Zeledón

Los tres grandes

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

Q
ue entre los regidores de Pérez Zeledón haya consenso en que están haciendo un papelón es algo que ya se ha vuelto algo intrínseco al folclor generaleño, pero que las alcaldesas anden agarradas del moño es una noticia desesperanzadora.

Pérez Zeledón atraviesa por la peor crisis socioeconómica de su historia y, mientras las instituciones públicas bailan cada una su propia música y las organizaciones cívicas tratan de organizarse para encontrar fórmulas con qué hacerle frente a la devastación que va quedando, la Municipalidad no es Concejo ni Alcaldía y menos Ayuntamiento.

Doris Picado

Doris Picado

Tal es la fractura que existe entre Vera Corrales Blanco y Doris Picado Mora, que la vicealcaldesa Picado hizo una denuncia pública en que revela que fue despojada de prácticamente  todas sus funciones, como no sea para “firmar requisiciones”.

La denuncia fue formulada durante la sesión municipal del martes 26 de junio de 2013, en el “Espacio de la Alcaldía”, a la cual asistió en sustitución de la ausente Vera Corrales, al afirmar que no tenía nada que informar porque no sabía nada de lo que estaba pasando en la Alcaldía.

No la invitan a encerronas; no recibe informes sobre los acuerdos de la Junta Vial Cantonal; le suspendieron los planes que tenía para desarrollar en el ámbito social, dijo antenoche, al confirmar algo que ya se sabía: que la fórmula Corrales/Picado tampoco está funcionando.

Nada ha andado bien en la cumbre, desde que Luis Mendieta Escudero asumió el cargo de alcalde, en 2011. Su paso por la Alcaldía fue de enfrentamiento y roce con el Concejo, que le negó toda posibilidad de gobernar.

Entonces, algunos regidores y tres empresarios principales iniciaron una campaña para botarlo, hasta que lo lograron por la vía de un plebiscito que se realizó en diciembre del mismo año 2011. Se propuso la fórmula Corrales/Picado, para cerrarle el paso a la ex alcaldesa Rosibel Ramos Madrigal (ahora candidata a diputada). Luego, los regidores también se unieron para quitar de la Presidencia del Concejo a Kemly Jiménez.

Vera Corrales

Vera Corrales

Pero, excepto una aparente armonía entre Corrales y el Concejo, no hubo cambios significativos y, tras la denuncia de Picado, sólo se observa un efecto campana de egocentrismo a ultranza por el que está llegando la gente a cargos públicos de elección popular: Corrales acusó a Mendieta de marginarla y Picado acusa a Corrales de lo mismo.

Mientras tanto, en el Concejo continúan los bochinches, primitivos y estériles. En la noche del martes, el regidor Wilbeth Ureña volvía recordarles a sus equivalentes las sentidas palabras de cuando asumieron el cargo, según las cuales iban a guardar las banderas partidistas para luchar todos, abrazados y en el mismo sentido, por Pérez Zeledón.

Pero en el camino, durante estos algo más de tres años en que han estado calentando las curules, algunos grupos “mediáticos” (para no desaprovechar la palabra de moda) se han ido desintegrando; hay líderes que se han ido quedando solos; y a algunos hasta se les extravió bandera.

En el acta de una sesión cualquiera, se observa: “El regidor… indica que no emitirá el voto en dicha acta, ya que en su caso, al final de la sesión, se presentó la situación más  ‘bochornosa’ que se haya vivido en el Concejo Municipal…”.

Se agrega que “…de igual manera externa que en la misma no constan los gritos, improperios y la falta de respeto, que sucede fuera de micrófonos, la cual se ha hablado en el Concejo durante 3 años, motivo por el cual expresa que no votará el acta, ya que a su parecer todas las situaciones deberían de consignarse, para que se demuestre realmente la altura del Concejo Municipal.

Pero una regidora le replica que no es cierto; que todo está grabado. Tampoco en la simplicidad se dan acuerdos.


27 junio, 2013

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