Cuidado con Wilmar Montero Mora

Imagen: Cuidado con Wilmar Montero Mora

Wilmar Montero Mora. Foto tomada en un video cerca del ICE, cuando se trató de esconder de nuestra cámara.

Por este medio se hace del conocimiento público que el señor Wilmar Montero Mora, cédula de identidad número 6-283-666, hasta el día de hoy encargado de la sección de Fútbol, ya no trabaja más en nuestra empresa.

El señor Montero Mora, en un total abuso de confianza, aprovechó que le abrimos las puertas de nuestra empresa para cometer un intento de robo del celular de uno de nuestros funcionarios, el señor Esteban Cordero Murillo, mismo que fue evitado por mi persona y, por tanto, doy fe de lo que aquí se escribe.Wilmar llegó a la oficina como acostumbraba hacerlo y, aprovechando que había una reunión de personal y que no había nadie en la recepción, se metió al baño; supuse que estaba haciendo uso del sanitario.

Esteban salió, precisamente, a recoger el celular pero ante la desaparición del mismo nos avisó e inclusive Wilmar Montero sacó todo lo que andaba en sus bolsas, mostró sus medias y, efectivamente, no tenía nada. Él era el único que estaba en el área de recepción en ese momento.

Todos ayudamos a revisar la oficina y los alrededores. Wilmar nos dijo que, cuando estaba entrando a la oficina, vio a un “chiquillo pequeñillo” salir, pero nadie más lo vio.

Después de un rato de estar buscando Esteban decidió ir a solicitar la suspensión del servicio a la agencia del ICE. Wilmar se ofreció a acompañarlo a lugares donde, según dijo, generalmente la gente va a vender celulares robados. Caminaron juntos buscando el celular y visitando varios lugares, sin éxito.

Yo, antes de que Esteban y Wilmar se retiraran, le comenté a éste último que me parecía mejor que siguiera trabajando en la sección de Fútbol pero desde un Internet Café o desde la casa, porque ya era la segunda vez que él estaba en la oficina y se perdía un celular. La vez pasada me sucedió a mí cuando él estuvo en mi oficina. Le dije que, para evitar comentarios, mejor trabajara sin llegar a la oficina, ante lo cual estuvo de acuerdo.

No obstante, en la tarde de nuevo llegó diciéndome que necesitaba que le copiara un archivo en un disco compacto. Nada me pareció sospechoso o extraño, salvo que habíamos quedado en que no iba a venir más a la oficina hacía apenas unos minutos y de nuevo ahí estaba él.

Mientras le quemaba el archivo, me pidió el baño para echarle más agua a un envase plástico que andaba, pero eso si me pareció sospechoso, máxime que yo lo había visto ingresar al baño antes de que Esteban nos dijera que se le había perdido el celular. Le dije entonces que me diera un momento para “ir a orinar”, pero lo que realmente hice fue buscar el celular pues estaba casi convencido de que ahí era donde estaba.

No lo pude encontrar, así que salí y le dije a Wilmar que mejor usara el otro baño, que ese no estaba funcionando, simplemente por desconfianza de que entrara y él si supiera donde lo había escondido ya que mis sospechas cada vez eran más fuertes hacia él. Incluso le pregunté “¿el celular está en el baño, verdad?”, y se negó reiteradamente.

Le dije que mejor rompiéramos la relación profesional que estabamos iniciando, pues no podía confiar en él y que no era agradable, ni para él ni para mí, trabajar con alguien en quien uno no confíe. Me trató de convencer de nuevo de que nada más trabajaría fuera de la oficina, pero le dije que no.

Así que se retiró me conseguí una escalera y procedí a buscar dentro del baño, hasta en el techo… ¡pero nada! También busqué en las canoas fuera de la oficina pero con los mismos resultados.

En eso, conversando con Henry Ferreto, otro programador del sitio, le dije en broma que el único lugar que no había revisado era donde estaban los papeles así que me puse unos guantes de hule y manos… a la obra… el celular apareció entre el basurero y la bolsa para basura, muy para mi pesar pues eso era lo que había vuelto a buscar Wilmar.

Cuento toda la historia simplemente para que la gente esté alerta. Hay muchos por ahí como yo, que creemos mucho en las otras personas, y muchos otros como Wilmar, que con cara de inocencia y sangre fría se aprovechan de los demás. Si lo conoce, tenga cuidado, esto podría pasarle a usted. Además, se empieza por un celular… ¡quien sabe que más seguirá!

PEREZZELEDON.NET informa que WILMAR MONTERO MORA no tiene ninguna relación con este sitio y así lo hace saber al comercio y visitantes en general.

Firma responsable
Fabián A. Vargas Picado
Webmaster
PerezZeledon.net


20 Octubre, 2005

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