Crisis económica enciende ánimos

Cincuenta pequeños comerciantes de Pérez Zeledón se reunieron en San Isidro para analizar diversos aspectos que los afectan, como permisos de construcción otorgados aparentemente de forma irregular.

Carlos Monge B.
prensa@perezzeledon.net 

La remodelación y ampliación de un edificio céntrico de San Isidro de El General y la instalación de una empresa, que no por especializarse en juguetes para niños causa menos espanto a los comerciantes, generó un encendido debate.

En esencia, lo que se tiene en disputa es el aparente otorgamiento irregular de permisos de construcción, básicamente porque no se le está exigiendo a la empresa la construcción de un parqueo y la instalación de un ascensor.

Los querellantes expresan que así como se exige que en los edificios ya construidos se exige el cumplimiento de la ley 7600, con mucha más razón se debe cumplir con las construcciones nuevas y las remodelaciones. La Alcaldesa, Vera Corrales, responde que la Municipalidad aplicará la Ley indiscriminadamente, sin favoritismos y sin discriminaciones y que se autorizará el funcionamiento de la empresa propietaria del edificio cuando se constate que está cumpliendo con todos los requisitos.

Los comerciantes argumentan que hay irregularidades que se vienen dando y que el caso específico del edificio en cuestión, frente al costado oeste del parque de San Isidro, es la gota que rebalsó el vaso, y la Alcaldesa les recrimina por no demostrar las irregularidades de que hablan y por generalizar sus acusaciones, con lo que están afectando a todos los funcionarios municipales, incluyéndola a ella.

Un grupo de comerciantes se ha venido reuniendo desde hace un mes, para tratar diversos aspectos que los agobian. La punta de lanza es la construcción de ese edificio y la preocupación sobre la instalación en San Isidro de empresas que sacarían a muchos pequeños comerciantes del juego, como Mundo Mágico, Almacén Jerusalén y El Dólar, aparte de otros de comidas rápidas que están causando un severo revés a los dueños de sodas y restaurantes.

E la noche del lunes (12 de noviembre de 2012)  se reunieron por tercera vez en San Isidro y el grupo, que ha venido engrosando, alcanzó los cincuenta comerciantes. Al día siguiente hicieron una exposición acerca de sus preocupaciones, ante el Concejo de Pérez Zeledón. Les preocupa el estancamiento de la economía del cantón y pretenden, como alivio a sus necesidades, que en las calles de San Isidro se de  libertad de estacionamiento de vehículos, suprimiendo los parquímetros y las rayas amarillas.

El caso del edificio, en específico del edificio se ha venido debatiendo en redes sociales. Uno de los litigantes expresa: “Veamos más allá. Los parqueos, sea remodelación o no, ya deberían exigirse por un aspecto de ciudad y orden. Creo que la ley 7600 es suficiente para que la Municipalidad exija los parqueos como en este caso que están exponiendo (sic).

Otro manifiesta: Tal vez le de empleo a unas 50 personas, pero también póngase a pensar que ese negocio está por toda Costa Rica y que hacen quebrar a aquellos que tienen pequeños negocios como bazares, etc. que sí la pulsean con el sudor de la frente.

Y otro: ¡Sobre todo remodelación! Ese edificio está totalmente nuevo y, aparte, ¿quién va a construir encima de uno de más de 40 años? Jamás. Ni nunca acepten. La plata mueve montañas. Y otra cosa, cuando ustedes pasan por ese edificio y logran verlo, no hay rampas.

Los pequeños comerciantes están revueltos contra la Municipalidad y contra el grupo “Pérez Zeledón en Acción”, al cual acusan de complaciente. El grupo, en su defensa, aclara que el PZEA no da los permisos de construcción, sino la Municipalidad, y que lo que ahí se hizo fue la remodelación de un edificio existente.

Todos los argumentos de una significativa cantidad de participantes en la página de Facebook del grupo “Pérez Zeledón en acción” parecen estar respaldados con la razón y la justicia, excepto porque parten de supuestos. La Alcaldesa de Pérez Zeledón, dijo el viernes de la semana pasada que la ley no exige en la ciudad que un edificio tenga un “parqueo a la par”, en el sótano o en algún lugar específico, sino que “tenga un parqueo para sus clientes” y ese asunto lo solucionó la empresa –como lo puede hacer cualquier otra- mediante un contrato de alquiler con la Iglesia Católica, que cuenta con un parqueo junto a la catedral.

El martes seis de noviembre, ante un “me parece”, por el que se le recriminó, la misma Alcaldesa también aclaró que el edificio contará con un ascensor, de la manera en que demanda la Ley. Aún así, ordenó investigar denuncias específicas contra una funcionaria que  autorizó una ampliación del edificio que, en principio, sólo iba a ser remodelado.

La disputa devela, más que sólidos argumentos de Ingeniería y Derecho, el interés creciente de la comunidad en los asuntos que le conciernen y la oportunidad de analizarlos y debatirlos.


14 noviembre, 2012

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