Cooperativa emergente incursiona con aceite de coco

Coopecoco.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeeldon.net

Credecoop R.L. –una cooperativa generaleña de ahorro y crédito- abre su propio edificio a partir del próximo lunes, en un proceso de evolución donde sale a presionar a la competencia, sobre la base de los principios del bien común y la solidaridad.

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istóricamente recordada su intermediación para evitar el colapso de las actividades cañera y cafetalera de Pérez Zeledón –Credecoop, abierta ahora a apoyar a todos los demás sectores de la economía generaleña, estrena edificio el próximo lunes, primero de junio de 2015.

La apertura de un amplio, moderno y bonito edificio –frente al Banco Popular y de Desarrollo Comunal, en San Isidro de El General- es destacada como un paso más de Credecoop, en un proceso de evolución orientado a llevar sus servicios crediticios a los ciudadanos privados de ese beneficio, por limitaciones establecidas por las leyes a otras entidades financieras.

Representantes del Consejo de Administración, los comités e invitados.

Representantes del Consejo de Administración, los comités e invitados.

Credecoop ha venido funcionando desde enero de 1995, en el edificio de la Corporación CoopeAgri, pero a partir del lunes se ubicará en su propio local, y ya no con los colores verde y amarillo que han caracterizado a la cooperativa de los agricultores generaleños, sino con los colores blanco y azul.

Aunque su apertura a todo público (y ya no solo a los agricultores) se dio hace apenas seis meses, Credecoop ya cuenta con cuatro mil afiliados exclusivos, sumados a los ocho mil que también son miembros de CoopeAgri. De esos cuatro mil, algo más de seiscientos son los propios colaboradores de la cooperativa.

Ahora, con un nuevo edificio y una identidad más propia, Credecoop se prepara para un período de franca expansión, con créditos para todo lo que necesiten, todos los generaleños. Ofrece créditos para los agricultores, pero también para asuntos personales y emprendimientos empresariales de toda índole, así sean ganaderos, industriales o de servicios.

La bendición del nuevo edificio, a cargo del padre Edgar Orosco.

La bendición del nuevo edificio, a cargo del padre Edgar Orosco.

La cooperativa ha jugado un papel trascendental en dos situaciones críticas que se presentaron a los agricultores generaleños: una hace algunos años, cuando los cañaverales  estuvieron al borde del colapso por causa de una enfermedad llamada “roya naranja”; y otra más reciente, por causa de la devastación causada por la roya del cafeto.

A grandes pinceladas, Credecoop acudió con créditos de banca de desarrollo, para que los agricultores pudieran sustituir las plantaciones devastadas y recuperar las parcialmente dañadas.

El edificio blanquiazul, situado a tres cuadras y media al sur del parque de San Isidro de El General, fue inaugurado anoche –viernes 29 de junio de 2015- en una ceremonia a la que acudieron los integrantes de los consejos de administración y los comités de ambas cooperativas, representantes de otras entidades financieras y diversas personalidades locales.

El Presidente del Consejo de Administración, el Gerente General y el Gerente Operativo dan por inaugurado el nuevo edificio.

El Presidente del Consejo de Administración, el Gerente General y el Gerente Operativo dan por inaugurado el nuevo edificio.

Daniel Rodríguez, un funcionario jubilado que volvió a las armas a solicitud de los dirigentes de CoopeAgri, para que se hiciera cargo de la Gerencia Operativa, destacó la identificación de los colaboradores con la labor y los proyectos que viene desarrollando la cooperativa crediticia.

Dijo que la fortaleza y mayor presencia de Credecoop en el mercado –con una amplia gama de productos- impone un ritmo diferente a la oferta de las demás entidades financieras, porque la competencia las obliga a ser más eficientes.

La evolución de Credecoop es un sueño hecho realidad. Víctor Hugo Carranza, gerente general de la Corporación CoopeAgri, recordó que la cooperativa nació del sueño de un afiliado, a partir de una moción presentada al Concejo de Administración por un agricultor de Rivas, llamado Ovidio Torres Angulo.

Don Ovidio propuso crear una banca, dentro de CoopeAgri, para que se ayudara a los agricultores con créditos blandos. Y cinco años después –el diez de enero de 1995- la cooperativa inició funciones, como una división de CoopeAgri.

Un sueño que evoluciona –en términos de Carranza- hacia una nueva era de apoyo a la materialización de muchos sueños, en edificio propio, con identidad propia y con una proyección inclusiva para todos los emprendedores que aspiran a disfrutar una mejor calidad de vida y, con ella, la felicidad.


31 Mayo, 2015

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