CoopeAgri está celebrando 50 años de hacer economía social

Líderes de todos los ámbitos del quehacer nacional y otros también procedentes del exterior, acudieron al Rancho CoopeAgri, en Peñas Blancas de Daniel Flores, a escuchar sobre el pasado, el presente y el porvenir de la cooperativa.

Carlos Monge B.
prensa@perezzeledon.net

A cincuenta años de su nacimiento, el pequeño mundo de CoopeAgri no puede menos que sentirse satisfecho con los logros alcanzados: doce mil asociados activos participando de los beneficios de una solvente empresa de economía social que, además, se proyecta a la comunidad y desempeña una formidable labor en el campo ambiental.

Pero a esta altura, CoopeAgri en lo particular y el sector cooperativo en general, deberán observar el futuro y replantearse la forma de hacer negocios, en la lucha contra los grandes empresarios “del norte”, que siguen utilizando todos sus argumentos para sacar provecho en la compra venta de bienes, batallar contra el proteccionismo del mundo desarrollado y presionar al Estado para que sus instituciones compren los productos de la economía solidaria respaldados por la garantía del Comercio Justo (Fair trade).

De alguna manera, CoopeAgri emerge como un contrapeso a las cifras críticas en que se desenvuelve el país, con una balanza comercial en rojo, un Producto Interno Bruto ínfimo (8.700 dólares per cápita) si se compara con los PIB de otros países, como Alemania (43 mil dólares per cápita, España con 32 mil dólares o Suiza con 80 mil), una desigualdad social creciente (la pobreza anda en el 48% en la Región Brunca), un alto índice de desempleo y el desacierto de las políticas gubernamentales –si las hay- en respaldo del sector agrario.

CoopeAgri ahora es cafetaleros, beneficio y torrefacción para la mesa sencilla y el más refinado gusto palaciego; cañeros e ingenio; supermercados, ferretería, almacén de suministros, financiamiento, gasolinera… Ahora también es colocación de productos en cuatro continentes y relación con grandes asociaciones cooperativas. Ahora es Corporación CoopeAgri.

La pequeña Cooperezeledón, que comenzó con 391 asociados, convertida ahora en la  robusta CoopeAgri, está cumpliendo 50 años, hoy domingo 25 de noviembre de 2012 y por estos días ha estado de plácemes, con diversas actividades. La pequeña cooperativa que comenzó con ventas de tres millones de colones transformada en una hermosa y admirada modelo con ventas de 12 mil millones de colones.

Ayer fue una tarde de foro, en el Rancho de CoopeAgri (en Peñas Blancas, Daniel Flores) en el que participaron líderes empresariales, cooperativos, políticos, financieros, religiosos de dentro y fuera del país. Y también de regalos, de parte de empresas hermanas como Coopesantos, Coopetarrazú y Coopelibertad y reconocimientos de cooperativas extranjeras.

A la vista de representantes de poderosas cooperativas europeas con inversiones en otros territorios, el país puede estar en cifras rojas, pero hay oportunidades mediante el cooperativismo: una, la vinculación entre cooperativas y otra el crecimiento de un sistema conocido como Comercio Justo que, aunque apenas visible en la población y la actividad comercial mundial, podrá tener un enorme crecimiento en la medida en que haya más y más productores.

Porque el Comercio Justo no admite a los grandes productores; es una organización que ha ido tomando forma, desde que en 1960, cuando la Organización de las Naciones Unidas acogió una propuesta de los pequeños productores “del sur” para participar directamente en los mercados. Hay tres mil negocios en Europa asociados a la organización del Comercio Justo, y la aceptación de sus productos, por la calidad y la procedencia, es prometedora.

En el Comercio Justo, las empresas firman un contrato de precio mínimo, nunca por debajo de los costos, por varias temporadas. De esa manera se garantizan que el precio se mantendrá por encima de los costos y que, si los precios suben en el mercado, la diferencia es para los productores.

CoopeAgri, que hoy está cumpliendo 50 años de juventud (los seres humanos van pasando; su emprendimiento se queda) es más que negocios; es Economía Social. Significa, además de la base asociativa (los socios son los beneficiarios), participación de la mujer, los niños y los jóvenes, clínica médica, formación y educación, fondos de socorro mutuo y solidarios, protección del medio ambiente y la herencia de un mundo mejor.
 


25 Noviembre, 2012

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