Conflicto por salarios municipales a los tribunales de justicia

Municipalidad de Pérez Zeledón.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

L
a sola ausencia de María Esther Madriz, como regidora de Pérez Zeledón, catapultó a la jurisdicción contencioso administrativa el conflicto generado por una jugosa alza salarial para los trabajadores municipales de mayor rango y trayectoria.

Pero más allá del debate sobre la validez del aumento para los más favorecidos y la rebaja para los “operativos” (secretarias, oficinistas y otros trabajadores de menores ingresos y mayor esfuerzo físico), la ex regidora Madriz anunció que llevará el caso a conocimiento de los tribunales penales.

El Concejo se convirtió en un manicomio de reproches y lamentaciones.

El Concejo se convirtió en un manicomio de reproches y lamentaciones.

El caso va a los tribunales contencioso administrativos, según expuso la presidenta municipal en ejercicio, Cira Obando, porque en el conflicto fueron interpuestos cuatro recursos de revisión y apelación que no pudieron ser conocidos en tiempo, por la ausencia de la regidora Madriz en la Comisión de Asuntos Jurídicos.

Mientras tanto, ayer (martes 3 de febrero de 2015) Madriz le pidió a la alcaldesa Vera Corrales (en el programa radial Tiempo de Tertulia de ayer) que renuncie, sobre los argumento de que es una funcionaria inoperante, que indujo al Concejo a cometer un error de tal magnitud, y porque, a fin de cuentas, “para qué una alcaldesa inútil, irresponsable, falta de ética y de honradez, que para nada sirve”.

La regidora Madriz, presidenta municipal, presentó la renuncia el viernes de la semana pasada.

El caso que originó el conflicto o “la gota que derramó el vaso”, en palabras de la ex regidora Madriz, es algo que comenzó a gestarse en 2009, cogió fuego en julio del año pasado, se recalentó en diciembre y estalló en el pasado mes de enero, cuando una mayoría regidores se dio cuenta de que habían aprobado una tabla de ajustes salariales “camuflado” dentro del presupuesto municipal de 2015.

La tabla “hundidora”

Es una tabla que pondera una fórmula de cálculo de los salarios de los trabajadores municipales, a partir de una propuesta de la Unión de Gobiernos Locales. Pero, en Pérez Zeledón –y aun cuando se alega que fue aplicada una tabla intermedia sugerida para las municipalidades de mayores y menores presupuestos- los cálculos resultaron en un aumentazo para 47 funcionarios (incluyendo la alcaldesa y la vicealcaldesa) y en una rebaja (modesta en las cifras, pero determinante para las economías familiares de los más humildes) para 147 trabajadores.

Las sindicalistas Adriana Herrera y Rosita Ceciliano piden el cobro del dinero a los funcionarios que les pagaron de más.

Las sindicalistas Adriana Herrera y Rosita Ceciliano piden el cobro del dinero a los funcionarios que les pagaron de más.

La Alcaldesa, ausente durante la sesión de anoche y en su única intervención relacionada con el caso, hace dos semanas, había dicho a los regidores que a los trabajadores operativos no se les había rebajado el salario, sino que se les había suprimido un sobresueldo que se les venía pagando.

La caldera municipal, que ya se venía recalentando por diversas situaciones controversiales, estalló cuando un modesto trabajador municipal pidió ayuda a las dirigentes de su sindicato, porque le llegó reducido el salario de la primera quincena de enero. La intervención del sindicato llevó a algunos de los regidores –Madriz, Wilberth Ureña, David Araya- a observar con detenimiento el presupuesto.

Se sienten traicionados

Luego, el Concejo tomó la decisión de revocar la parte del presupuesto municipal relacionada con el ajuste salarial, durante la sesión del 20 de enero. Y la Municipalidad de Pérez Zeledón se convirtió en un manicomio de reproches, acusaciones y meas culpas.

En el Concejo de Pérez Zeledón se han dado situaciones muy tensas. (Foto de archivo, sólo para ilustración).

En el Concejo de Pérez Zeledón se han dado situaciones muy tensas. (Foto de archivo, sólo para ilustración).

Vera Corrales llegó a la Alcaldía por una maniobra (eternamente endilgada de fraudulenta por la regidora Kemly Jiménez) de algunos de los propios regidores municipales, acuerpados por empresarios influyentes o adinerados.

Promovieron un plebiscito para destituir al alcalde y se abstuvieron de realizar una nueva elección para la Alcaldía, con el fin de que ella, aparentemente dócil, asumiera la titularidad en sustitución del alcalde Luis Mendieta. Presumían que en una consulta abierta, la ex alcaldesa Rosibel Ramos iba a recibir un apoyo popular contundente. Y, ahora, se sienten traicionados.

En el pandemonio municipal hay regidores y síndicos que piden la renuncia de la Alcaldesa; los hay que piden la renuncia de los regidores que promovieron su llegada a la Alcaldía y, en medio de la turbulencia, uno de los sindicatos solicita formalmente que se obligue a los trabajadores municipales privilegiados con el “aumentazo” que devuelvan lo que recibieron de más durante las dos primeras quincenas de este año y que la Administración devuelva a los operarios el dinero que les retuvo.


4 febrero, 2015

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