Con actitud emprendedora, recóndita comunidad marca diferencia en el Sur

Imagen: Con actitud emprendedora, recóndita comunidad marca diferencia en el Sur

En Altamira cultivan y exportan productos orgánicos que permiten mejores condiciones económicas para su gente

Juan Diego Jara A.
prensa@perezzeledon.net


Parada de bus construida con vidrio, llantas y azulejo

Diversificación de las actividades productivas, conservación de los recursos naturales, agricultura orgánica y agroturismo rural comunitario, son parte de la acciones que promueve la Asociación de Productores La Amistad (Asoprola), ubicada en Altamira de Biolley, de Buenos Aires (Puntarenas).

Sin embargo, lo que más caracteriza a esta organización es el tratamiento adecuado de los desechos sólidos, de los cuales hacen estructuras al estilo Gaudí que revisten y dan una identidad propia al distrito, gracias al talento artístico del parataxonomo Francisco Quesada.Todo aquel viajero que tome la ruta hacia Altamira, por Paso Real, apreciará singulares construcciones hechas con vidrio y cerámica.

De acuerdo con Luis Enrique Monge, administrador de Asoprola, desde el 2002 trabajan la iniciativa, en la cual Quesada es el arquitecto y la asociación gestora.

“La idea es generar el desarrollo de las comunidades por medio del turismo rural, construir más atractivos y llamar la atención del visitante”, acotó Monge.


Luis Enrique Monge, administrador de Asoprola

Turismo. Asoprola recibe 600 extranjeros al año entre voluntarios, universitarios y turistas. Dentro de los servicios que ofrece destaca hospedaje, restaurante, senderos como el tour del café, donde las personas pueden conocer el procesado, producción, degustación y comercialización del café orgánico. 

Asimismo, la visita a cataratas, bosques primarios, caminatas al Valle del Silencio, donde son comunes los avistamientos de mamíferos y de aves como el jilguero y el quetzal. Así como las giras a los cerros Cabecar y Camo y a senderos como Gigantes del Bosque y Pitier.

“La actividad turística es rentable, pero en la organización nos encontramos en una etapa de inversión, por lo que esperamos más adelante ver los resultados”, señaló el administrador de Asoprola.

No obstante, las malas vías de acceso –en invierno resulta complicado arribar a la zona– así como la comunicación (acceso a Internet), figuran como carencias que enfrenta la comunidad.

Exportan. Por su parte Mario Valverde, agremiado, manifestó que Asoprola representa una alternativa viable para la producción agrícola, pues en la parte económica les va mejor, principalmente con la exportación de café a orgánico a Estados Unidos a través de la Alianza Nacional Orgánica.


Microbeneficio de café orgánico

No obstante, Valverde resaltó que aunque gozan de mejores condiciones, les falta mejorar el nivel de producción de las fincas. “Se produce poco y para exportar ocupamos aumentar el volumen. Tampoco hay incentivos económicos para optimizar la producción”, dijo.

Asoprola cuenta con el apoyo de ONGs para la realización de sus proyectos. Además, trabaja en coordinación con el INBio, MINAET, CNP, INA, IMAS. La organización pretende fortalecer la horticultura orgánica, el café, y la apicultura.

La brasileña Julia Stuchi, quien se encuentra realizando su maestría en Ingeniería Forestal, aseveró que Altamira es un ejemplo para otras comunidades del mundo de armonía con el ambiente.

Asoprola nació en 1997 y actualmente está conformada por 170 agremiados. La comunidad de Altamira está a 34 kilómetros de Paso Real, ruta principal al Parque Internacional La Amistad. El correo electrónico es asoprola@yahoo.es y los números telefónicos 2743 1184 / 2743 1294.


Restaurante de Asoprola

Batería sanitaria

Laboratorio de cómputo


Mario Valverde, productor orgánico

Julia Stuchi, ingeniera forestal brasileña

Este es el albergue


6 mayo, 2009

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