Chirripó: Un modelo para el ecoturismo

Parque Nacional Chirripó.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

A dos años de la creación del Consorcio Aguas Eternas –concesionario de los servicios no esenciales del Parque Nacional Chirripó- funcionarios institucionales y afiliados a la organización coinciden en haber encontrado un modelo para el desarrollo ecoturístico en las áreas protegidas.

Se están cumpliendo las expectativas: una adecuada atención a los turistas nacionales y extranjeros que visitan el emblemático Cerro Chirripó, a través de los servicios de alimentación, hospedaje,  acarreo y suministro de equipo recreativo.

Omar Elizondo destaca que el principal desafío del Consorcio Aguas Eternas es mantenerse unido.

Omar Elizondo destaca que el principal desafío del Consorcio Aguas Eternas es mantenerse unido.

El impacto social ha sido espectacular, en términos de Omar Elizondo, presidente de la Cámara de Turismo del Chirripó y uno de los líderes del Consorcio. Es un negocio muy grande, que involucra directamente a 200 afiliados y permea hacia todas las comunidades de las estribaciones del coloso y aun a empresas regionales y nacionales proveedoras.

El amplio y diverso sector empresarial ha demostrado una efectiva capacidad de organización y el éxito está trascendiendo, de acuerdo con las previsiones del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac). Los vecinos de otros parques y reservas se están interesando en el modelo, y comienzan a asomarse, con el fin de observar el funcionamiento del Consorcio Aguas Eternas.

Un ejemplo del interés en los beneficios del modelo de desarrollo pudo apreciarse el viernes de la semana pasada -25 de junio de 2016- durante el Foro “Concesión de los servicios no esenciales en áreas protegidas: El caso del Consorcio Aguas Eternas”, al cual asistieron líderes empresariales del Parque Marino Bahía Ballena.

El proyecto de desarrollo ecoturístico del Chirripó ya genera interés en los vecinos de otras áreas protegidas.

El proyecto de desarrollo ecoturístico del Chirripó ya genera interés en los vecinos de otras áreas protegidas.

Los resultados del éxito alcanzado durante un año –en que los negocios del proyecto alcanzaron una cifra aproximada al millón de dólares-  son el resultado de un largo proceso que se inició hace diez años, cuando se comenzó a hablar acerca de la necesidad de concesionar los servicios no esenciales en las áreas protegidas.

Ha sido una lucha sin cuartel; un prolongado y dramático proceso experimental que comenzó en el Sinac con la definición del marco jurídico y técnico en que iba a funcionar el plan, lo que se iba a concesionar y lo que no, y el desafío para “cuatro campesinos y una ama de casa” con recursos económicos limitados y conocimientos legales y administrativos casi nulos acerca de las posibilidades de crear una empresa de enormes proporciones.

Diez años de papeleos, sinsabores, rechazos, golpes, desaliento, capacitación y empuje, en que los pioneros supieron mantenerse de pie, hasta que les fue aprobado el proyecto. ¿Hasta que les fue aprobado el proyecto? ¡No! Con la concesión y cuatro meses de tiempo para implementar los servicios apenas se iniciaba la hora de la verdad.

Funcionarios institucionales y líderes locales, durante el foro del pasado viernes.

Funcionarios institucionales y líderes locales, durante el foro del pasado viernes.

Cada etapa del proyecto se ha ido cumpliendo; pero vienen nuevos desafíos, entre los cuales destaca el mantenimiento de la organización, como base primordial para aspirar a una nueva concesión, que deberá lograr dentro de dos años.

Es principal reto –citan líderes como Omar Elizondo- es mantener a los afiliados unidos, quizá la etapa más difícil del proceso. El Consorcio está integrado por miembros de tres organizaciones (la Asociación de Desarrollo de San Gerardo de Rivas, la Asociación de Arrieros y la Cámara de Turismo local). Doscientos, en total, entre los cuales hay quienes consideran tener más derechos que otros.

Se considera que, en la práctica, la unión, en la ruta hacia el bien común, jalando todos por un mismo derrotero, es un elemento de vital importancia para las comunidades del Chirripó, porque la eventual participación de empresas foráneas en el suministro de alguno de los servicios, causaría un daño socio económico difícil de calcular.

De mantenerse compacto, el Consorcio está en el buen camino. Ha superado todas las etapas más difíciles y, ahora, lo que corresponde, es seguir mejorando los servicios, formar nuevos líderes, crecer, servir de modelo para que otras sociedades adopten el esquema y, lógicamente, ganar la próxima adjudicación.


27 Junio, 2016

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