Centro de Rehabilitación y Restauración celebra 1er Aniversario

Imagen: Centro de Rehabilitación y Restauración celebra 1er Aniversario

Xinia Zúñiga J.

Con bombos y platillos celebró su primer aniversario
el Centro de Rehabilitación y Restauración “Más que
vencedores”, ubicado frente a la Escuela Sinaí, donde se observa
una bandera blanca, que por su significado indica paz y por ende, la lucha por
una vida mejor.

Familiares y amigos acompañaron a los 14 adictos, quienes
se encuentran en un programa de 18 meses divididos en tres etapas: Desintoxicación,
Restauración y Preparación, decisión y servicio.

Una parrillada, palomitas de maíz y algodones de azúcar,
así como música cristiana, sirvió para dar a conocer los
resultados del programa, el cual en un año ha tenido unos 100 internos,
de los cuales el 60% ha abandonado el proceso.

Sin embargo, según informó el director y fundador,
Wilson Salazar, en once meses se logró que tres internos se incorporaran
a la vida social productiva. Uno está trabajando con adictos, otro estudia
por la noche y el último labora en una iglesia, lo que deja entrever
que el programa funciona, siempre y cuando la persona ponga de su parte.

El director del centro sostiene que este proyecto nació
en el corazón de Dios, quien puso la idea en su mente. Don Wilson es
un hombre cristiano, ex adicto y restaurado, según dijo, por la misericordia
y el poder del Todopoderoso.

Una misión

Después de haber sido un profesional quien laboraba
en San José, Salazar se vio envuelto en un mundo donde sólo había
alcohol y drogas, perdió el trabajo y su vida se derrumbó, pero
según reveló hace 12 años que Dios lo liberó e hizo
un pacto con él y desde entonces ha laborado en diversas instituciones,
aunque sus fuerzas ahora están centradas en el centro de rehabilitación
y restauración.

Antes de abrir este centro, Salazar realizó primero
un análisis de la población generaleña, donde se determinó
que el típico problema del alcoholismo y drogadicción, no sólo
le compete a las personas que lo portan, sino que se ha generalizado y nos afecta
a todos.

El objetivo principal es rehabilitar y restaurar a las personas
para un día integrarlas a la vida productiva, a las relaciones familiares
y sociales, pero sobre todo integrarlos física, mental y espiritualmente
a través de un programa que les permita conocer la verdad por medio de
la palabra de Dios.
Para integrarse al programa el único requisito es aceptar que se tiene
un problema de drogadicción o alcoholismo y dejarse ayudar. El internamiento,
alimentación, alojamiento, terapias, ropa, estudios de la palabra de
Dios y consejería, entre otros es totalmente gratuito.

Este centro es una institución cristiana y sin fines
de lucro, donde se tiene la convicción que la restauración de
un adicto se encuentra en los profundos conceptos espirituales, tratados de
forma sencilla, objetiva y mezclada con la experiencia personal.

Integración familiar

Según estudios realizados un adicto a las drogas o al
alcohol no afecta a menos de 40 personas a su alrededor y quien sale más
afectada es la familia, la cual en la mayoría de los casos se desintegra.

Por lo tanto, se desarrolló un programa donde se incluye
a la familia en la participación en devocionales y cultos cuando esté
de visita; asimismo, los domingos cuando están de visita se les invita
al Culto Dominical en compañía del interno.

A la familia también se le puede brindar conserjería
a nivel de la iglesia, para su vida personal y por situaciones propias derivadas
de la co dependencia de las drogas, por medio del centro de rehabilitación.

Como proyectos corto plazo, en enero del próximo año
se pretende iniciar en Lomas de Cocorí con un programa de prevención
de drogas, el cual iniciará con niños, cuyo fin es prevenir e
inculcarles lo importante que es tener a Dios en nuestras vidas.

Salazar explicó que el programa incluye tres pasos:
aceptación, disposición y credibilidad.

En primer lugar, el paciente tiene que aceptar que posee un
problema, disponerse a buscar una solución y creer que Dios le dará
la fortaleza y crecimiento para lograr la restauración. “Estoy
muy satisfecho con los resultados obtenidos del programa y siempre estoy aquí
aunque haya solo una persona, porque hice un pacto con Dios y debo cumplirlo”,
manifestó el director, mientras añadió que les costó
limpiar el lugar que alquilan, el cual aunque su infraestructura no es la mejor,
se observa muy ordenado.

Otro de los proyectos, según don Wilson, es alquilar
una casa para trabajar en la segunda etapa del programa.

Agregó que Dios es el proveedor y que algunas personas
les colaboran; además, venden productos de bazar, los cuales son facilitados
por proveedores de San José; sin embargo, si alguièn desea ayudar,
se puede comunicar con el señor Salazar al teléfono 810-41-80.


15 Octubre, 2004

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