Opinión
  • En la sala de un hospital cualquiera.

    Oda a la paciencia en la sala de un hospital cualquiera

    8 septiembre, 2012

    Paciencia. Ármese de paciencia. Tome asiento, si puede, pues si hubiese espacio habrá que dárselo a una persona mayor, vamos, sea cortés, no cuesta nada.

    El suplicio de ser atendido en un hospital público es toda una vorágine de inciertos si tomamos en cuenta que es la única opción del pobre en un país a punto del colapso como Tiquicia.