Carniceros dan el primer paso; pero las dificultades continúan

Carlos Luis Monge Barrantes
prensa@perezzeledon.net

Los carniceros de Pérez Zeledón, así como el sector cooperativo, coinciden en manifestar su satisfacción y agradecimiento por la decisión de la Municipalidad de retirarse del negocio de sacrificio y destace de reses, pero manifiestan su preocupación por la crisis en que se encuentra el sector de la carne.

El cierre definitivo del matadero municipal fue adoptado en la noche del miércoles último, durante una sesión extraordinaria del Concejo, convocada para conocer un dictamen de la Comisión de Hacienda y Presupuesto.

La disposición fue tomada por siete de los ocho regidores que acudieron a la sesión, celebrada en el segundo piso del Palacio Municipal. En lo fundamental, el dictamen de la Comisión de Hacienda concluye en que la reapertura del matadero no es viable económicamente y recomienda la reubicación de los 16 trabajadores municipales que trabajaban en el sacrificio y destace en otros departamentos.

El matadero permanecía cerrado desde hacía alrededor de año y medio, desde que intervinieron el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) y el Ministerio de Salud, por considerar defectuosas las pilas de tratamiento de aguas.

La decisión de la Municipal era lo que querían los 43 comercializadores de la carne de Pérez Zeledón que se encuentran organizados en la Cooperativa de Carniceros del Sur (Coopecarnisur). Seis meses antes del cierre del matadero municipal, ellos habían puesto en operación otro matadero, a un costo superior a los mil millones de colones.

Aunque ahora se encuentran libres de la competencia que les pudo restablecer la Municipalidad, los carniceros manifiestan preocupación porque la producción ganadera nacional viene cayendo drásticamente y en el caso específico de Pérez Zeledón, el abastecimiento de ganado apenas sobrepasa las 50 reses diarias que la planta de Coopecarnisur demanda para operar en punto de equilibrio, especifica Minor Umaña, gerente de la Unión de Cooperativas del Sur (Uncoosur).

Leonel Pérez, gerente de Coopecarnisur, afirma que, tras ese primer paso en la solución de los problemas que están enfrentando, los carniceros deberán estrechar el entendimiento con los ganaderos y el Ministerio de Agricultura y Ganadería, en la búsqueda apoyo gubernamental al sector ganadero. De hecho, han mantenido reuniones con la Cámara de Ganaderos Unidos (la Subasta) y analizan diversas fórmulas para agregar valor a la carne.

La crisis del sector ganadero, que repercute en el de la carne y en los propios consumidores, tiene dos orígenes principales: los altos costos de producción y la importación de carne a precios más bajos que los locales. De ahí la sustitución paulatina de la ganadería por la plantación de palma aceitera, explica el Gerente de Uncoosur.

Pero los carniceros también tienen otros enemigos a vencer: los nutricionistas que restan importancia al consumo de las carnes rojas y al pollo, que está listo para ser consumido prácticamente en cualquier lugar y a cualquier hora.

Umaña muestra datos categóricos, de la Corporación de Fomento a la Ganadería: Las exportaciones de ganado costarricense cayeron de 1239 toneladas en enero de 2010 a 1.165 toneladas en 2011; y sigue cayendo: de 1107 toneladas en abril de 2010 a 785 toneladas en abril del presente año.

De manera inversa, las importaciones nacionales de carne aumentaron de 714 mil dólares en enero de 2010 a dos millones 226 mil dólares en enero del presente año.

En Pérez Zeledón, los ganaderos podrían escapar de la crisis sustituyendo los repastos por palma; pero es mínima –casi nula- la cantidad de carniceros que también se dedica a la ganadería.


28 septiembre, 2012

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