Un cafecito caliente, junto al Ventisqueros

Christian Santamaría.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Ningún cafetero del mundo, que se precie de tener buen gusto,puede pasar inadvertida la sensación de beber café en las frescas comunidades del  Cerro de la Muerte o San Gerardo de Rivas; y si esta es una verdad inapelable, sólo imagine a lo que sabe una tacita de café en el propio cerro Chirripó.

Al  final del sendero, tras un emotivo ascenso realizado a lo largo de diecisiete kilómetros, en Base Crestones, el turista es recibido con una reconfortante taza de café, calientito, contrastante con las ráfagas de viento que silban al entrecortarse, a su paso por la vegetación.

Que lo digan estos muchachos; el café más oportuno. (ixus-chirripo blogspot.com)

Que lo digan estos muchachos; el café más oportuno. (ixus-chirripo blogspot.com)

De dioses.  Para asegurarse el éxito, el Consorcio Aguas Eternas –que provee a los turistas de alimentos- se abastece de un café de la más alta calidad. No podría serlo menos, si es un café de altura, que se produce en Canaán de Rivas, el pueblecito más cercano a la comunidad de San Gerardo de Rivas, tradicional puerta de entrada al cerro Chirripó.

El café es “Ventisqueros”, cosechado en la finca de Christian Santamaría y Roxana Vargas, elaborado en el micro beneficio “Los Cedros”, en la cercana comunidad de Pueblo Nuevo de Rivas.

La producción de café es heredada de Oscar Santamaría, padre de Christian, quien vino a darle un giro a la actividad, a partir de dos circunstancias especiales: la necesidad de darle un valor agregado a la producción y la oportunidad que le brinda el Consorcio Aguas Eternas.

El Consorcio, integrado por tres organizaciones sociales locales (la Asociación de Desarrollo de San Gerardo de Rivas, la Asociación de Guías Arrieros, Porteadores y Cocineros del Chirripó  y Cámara de Turismo Rural Comunitario Chirripó) consume casi exclusivamente alimentos elaborados por productores locales.

Café Ventisqueros es una micro empresa familiar, con sede en Canaán de Rivas, Pérez Zeledón.

Café Ventisqueros es una micro empresa familiar, con sede en Canaán de Rivas, Pérez Zeledón.

Era el momento de aprovechar. Christian y Roxana –propietarios de un cafetal de cinco hectáreas- invitaron a los otros productores de café del sector a sumarse al proyecto, pero tuvieron que hacerlo solos.

Los otros productores no quisieron participar en el proyecto, básicamente por temor a contraer deudas. Las inversiones son altas y la incertidumbre es muy de esperar, cuando se trata de hacer empresa.

Con el prestigio que le brinda la exclusividad otorgada por el Consorcio, la microempresa da sus primeros pasos. El Café Ventisqueros también se está vendiendo en supermercados como BM y Lufer, el Centro de Servicio Paso Real, pulperías y mini supermercados,  detalla Christian Santamaría.

De regreso al refugio lo esperan con un café producido en Canaán de Rivas. (Denis Elizondo).

De regreso al refugio lo esperan con un café producido en Canaán de Rivas. (Denis Elizondo).

Pero el ideal es expandir el negocio; colocarlo en la Feria Solidaria de Chimirol; llevarlo más allá de Pérez Zeledón; exportarlo –tal vez- a otros países. Es un proyecto nuevo, que se está abriendo camino, como lo estaba haciendo Christian en la recién pasada III Feria de Emprendedores celebrada en el gimnasio de la Universidad Nacional, campus Pérez Zeledón.

No está dejando mucho dinero, porque la finca no es grande y primero hay que ir cubriendo los gastos de inversión; pero los días buenos están por venir: la repercusión que tiene ofrecer al visitante un producto de excelente calidad en Base Crestones, y con una marca nada despreciable, tomada del cerro Ventisqueros, el hermano gemelo del Chirripó.


13 Noviembre, 2016

Anúnciate Gratis