AyA con límite de tiempo para que encuentre soluciones

Río Buena Vista

Carlos Monge B.
prensa@perezzeledon.net

Con plasma, canfín o bueyes, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) deberá potenciar todos los aceleradores, si quiere acatar a tiempo una orden de la Sala Constitucional para que abastezca de agua a todo el que la necesite, en el área urbana Pérez Zeledón, en el término de 17 meses.

Los magistrados emitieron la orden, dirigida al director regional del AyA en Pérez Zeledón, tras analizar un recurso de amparo interpuesto por un vecino del barrio San Luis, quien acudió a la Sala Constitucional, respaldado por la Defensoría de los Habitantes, porque le venían negando el abastecimiento de agua potable.

La Sala no sólo le dio la razón al recurrente, sino que emitió una disposición notificada al finalizar el mes de octubre de 2012,  en que ordena a Acueductos que tome las providencias necesarias para el abastecimiento de agua, no solamente al vecino de San Luis, sino a toda la comunidad, en el término de dieciocho meses. Ya le quedan 17 meses.

Los distritos San Isidro y Daniel Flores comenzaron a sufrir una escasez de agua desde hace ocho años y hace cuatro, en 2008, la junta directiva del AyA dispuso suspender el servicio para toda nueva construcción comercial, industrial y urbanística.  Las posibilidades de conseguir nuevas pajas quedaron limitadas sólo para quienes construyan casa de habitación.

Se calcula que la imposibilidad de construir nuevos edificios para hoteles, industrias, centros comerciales y zonas residenciales, por falta de agua, ha frenado o alejado inversiones de decenas de miles de millones de colones, en Pérez Zeledón. Varios residenciales que se estaban desarrollando quedaron inconclusos y los desarrolladores se han visto precisados a vender lotes para que, eso sí, sus dueños puedan construir casa y conseguir el agua.  En el 2005, las necesidades de agua eran de 32 litros por segundo en el horario de mayor demanda, y cuando se suspendió el servicio para nuevos negocios, en el 2008, el déficit era de 80 litros por segundo.

El problema que vive Pérez Zeledón no es por falta de agua, sino por falta de infraestructura. El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) había aprobado un proyecto de financiamiento para la construcción de un nuevo acueducto, pero el tiempo se ha ido en estudios y trámites.

El proyecto constaba de dos fases, una de las cuales era el abastecimiento de agua para el área urbana de San Isidro, mediante la mejora del acueducto que está en uso. La otra etapa era la instalación de una nueva instalación que abasteciera de agua a todo el sector urbano de San Isidro y Daniel Flores. La primera etapa ya debería estar concluida.

Mientras las necesidades crecen, el proceso, por demás lento, ha encontrado nuevos obstáculos. Se tenía contemplada la instalación de las plantas para la captación y el tratamiento del agua en el río Chirripó, justamente donde existe un proyecto de construcción de una represa para la generación de corriente eléctrica.

La situación ocurre en un Pérez Zeledón con la economía estancada o decreciente. Específicamente, y sólo como punto de referencia, el sector de la construcción decreció abruptamente durante el primer cuatrimestre del 2009, cuando los trámites ante el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica (CFIA) apenas llegaron a un tercio del total del mismo período del año anterior. Se culpaba a la crisis económica mundial y a las políticas restrictivas de crédito.

Pérez Zeledón ha caído en grados de desocupación alarmantes y, visto desde una perspectiva territorial, forma parte de la región con el más bajo índice de desarrollo social y pobreza de Costa Rica.

 


3 diciembre, 2012

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