Aumenta presión por el agua en la zona sur

Río San Isidro, Pérez Zeledón.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

A
unque parece una broma, en cantones exuberantes como Pérez Zeledón y Buenos Aires, el abastecimiento de agua potable para algunas comunidades rurales también es causa de angustia y disputa, en el sureste de Costa Rica.

La batalla por el agua ya no solo se libra contra las empresas privadas que aspiran a desarrollar proyectos hidroeléctricos; también es para evitar que ciertos acueductos rurales reduzcan el caudal del río que circunda comunidades como La Colonia, Cristo Rey, Longo Mai y Convento. El problema proviene, en gran medida, de que los ríos se están secando.

El caudal del río Convento se reduce a niveles alarmantes, (Foto de Ríos Vivos).

El caudal del río Convento se reduce a niveles alarmantes, (Foto de Ríos Vivos).

El más reciente caso llevado a la palestra, en específico, es el del río Convento, que en parte sirve de límite a los cantones de Buenos Aires y Pérez Zeledón. De acuerdo con una denuncia de la Comisión Defensora de los Ríos Convento y Sonador, hay en gestación dos proyectos de acueductos rurales podrían secar el río Convento.

Los proyectos son para la ampliación del Acueducto Integrado de San Antonio de Mollejones, en Pérez Zeledón, y el (nuevo) Acueducto La Piedra de Convento, en el cantón de Buenos Aires.

Antes de que los proyectos entren en la fase de ejecución, la Comisión Defensora –integrada por representantes de La Colonia, Cristo Rey, Longo Mai y Convento- iniciaron gestiones ante Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillado –ente rector de los acueductos rurales- para analizar los casos planteados, con el fin de prevenir la sobreexplotación del recurso hídrico del Convento.

No hace falta decirlo: los ríos se están secando, y es por las actividades de los seres humanos.

Es importante recordarlo: los ríos se están secando, y es por las actividades de los seres humanos.

También está realizando gestiones ante la Unidad de Gestión Ambiental y la Subgerencia de Sistemas Comunales del AyA y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC). Lo que se quiere –de acuerdo con un comunicado de prensa de la Comisión- es trabajar en conjunto en la creación de una comisión ambiental de manejo de las subcuencas de los ríos Convento y Sonador.

Jiri Spendlingwimmer, uno de los líderes de la Comisión, especifica que entre los posibles impactos que se han identificado, aguas abajo de los sitios de captación de los proyectos, están:

  • La presión por sobreuso de seis nacientes aledañas al Río Convento actualmente en uso por la ASADA La Piedra de Convento.
  • La alteración de ecosistemas del Refugio Nacional de Vida Silvestre Longo Mai.
  • La desestabilización de actividades vinculadas al turismo rural comunitario de Longo Mai, ya que el Río Convento, ubicado a sólo 200 metros del centro del pueblo, es uno de sus atractivos naturales más importantes.

 

Spendlingwimmer cita la posible afectación de las actividades para la vida de las cuatro comunidades citadas, por los usos domésticos, agrícolas, de abrevadero, recreación y pesca y de diversos proyectos de piscicultura.


28 abril, 2015

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