Aumenta la temperatura por atención hospitalaria

El escenario más visible de la saturación del hospital Dr. Fernando Escalante Pradilla. El mayor problema está en el salón de emergencias, pero ningún pasillo ni sala escapa a las necesidades. (Foto de archivo).

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

Un comité integrado por representantes de organizaciones empresariales y sociales de Pérez Zeledón está trabajando en una propuesta de solución a las deficiencias que se vienen presentando y agravando en el hospital regional  Dr. Fernando Escalante Pradilla.

El documento será presentado ante la junta directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)  el próximo 10 de enero de 2013 y el Comité espera obtener una respuesta que cumpla con sus expectativas. De no ocurrir así, va a optar por otras “medidas”.

La posibilidad de recurrir a instancias judiciales a demandar soluciones que más bien son de carácter político no haría más que postergar las soluciones que se necesitan con urgencia. De otra manera, cabe esperar una convocatoria de las organizaciones a sus afiliados, que sobrepasan con creces los 30 mil, para iniciar medidas de presión.

El comité pro mejoras de los servicios hospitalarios está conformado por representantes de la Unión de Productores Independientes y Asuntos Varios (Upiav) con once mil afiliados; CoopeAgri, con otros once mil asociados y la Unión de Trabajadores Independientes de Pérez Zeledón (Utraipez) con seis mil afiliados, además de la Cámara de Comercio, la Pastoral Social y la Junta Hospitalaria.

Luis Román Chacón, secretario general de Upiav, explica que las deficiencias en los servicios del Hospital se han venido agravando, debido a que la población aumenta y la institución se mantiene estancada. Especificó que en los años 70, el Hospital fue construido con capacidad para 210 camas y que la condición física no ha variado, a pesar de que la población se duplicó durante los últimos 40 años.

Como consecuencia del estancamiento, es tema conocido que el salón de emergencias se satura en horas y días críticos, al punto de que hay que utilizar los corredores para instalar camillas con pacientes que demandan atención en condiciones de extremos cuidados.

La CCSS había programado la construcción de una torre de emergencias, para brindar una atención consecuente con las necesidades de los pacientes que llegan heridos o que sufren algún padecimiento que puede poner sus vidas en peligro.

Pero la intervención de la Caja, adoptada para evitar que ciertos vicios que pudieran causarle un colapso, llevó a los nuevos jerarcas a tomar severas medidas de austeridad por las que el proyecto de torre de emergencias para el Escalante Pradilla fue relegado a otra página. Por esta causa, el doctor Benjamín Muñoz, ex diputado por Pérez Zeledón, presentó la denuncia pública y pidió apoyo al Concejo de Pérez Zeledón.

El renglón de la torre de emergencias es el más visible, entre toda una serie de inconvenientes. El representante de la Upiav también destaca que los pacientes de los Ebais (Equipos Básicos de Atención Integral en Salud) están enviando al hospital a los pacientes crónicos de primer nivel, con lo cual están consolidando el congestionamiento esas y otras áreas de atención clínica.

Pero, además, el Escalante Pradilla –por tratarse de un hospital regional- tiene que atender a los pacientes referidos por los demás hospitales del área, porque si bien es cierto que éstos cuentan con instalaciones adecuadas, no tienen el personal o los equipos que se necesitan para brindar la debida atención.

Las consecuencias de tal desatención, hacia la salud de los generaleños en específico y de los regiobrunqueños en general, se expresan en una lista de seis mil personas que esperan ser sometidas a cirugías o a otros tipos de atención especializada. Se conceden citas a años plazo y no es raro escuchar la lamentación de alguien que deberá esperar nueve años para que lo atienda un especialista.

El clamor por la saturación del Escalante Pradilla se ha venido escuchando durante años, pero las demandas de la Municipalidad, los escritos de las organizaciones y los cabildeos de las personalidades no han tenido respuesta.

En Pérez Zeledón, las reuniones del Comité se han  venido intensificando y sólo le faltan detalles al documento que, en sus párrafos finales, define un plazo para que la CCSS accione. Esperan encontrar la respuesta atenta y efectiva de los jerarcas institucionales, para no recurrir a las medidas de presión que se materializarían con una convocatoria a reunión de las fuerzas vivas.
 


19 Diciembre, 2012

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