Atleta aspira cerrar Juegos Nacionales con broche de oro

Imagen: Atleta aspira cerrar Juegos Nacionales con broche de oro

Roberto Arroyo tiene unas 110 medallas, de las cuales más de la mitad
son de oro.

Xinia Zúñiga J.

Su vida ha estado rodeada de limitaciones económicas, pero desde hace
nueve años también se ha rodeado de medallas de oro, logros obtenidos
en diversas competencias en atletismo a nivel cantonal, nacional, centroamericano,
panamericano y del caribe.

Roberto Arroyo Valverde, es un joven de 19 años de edad, quien fue descubierto
como un excelente atleta, cuando cursaba el quinto grado en la Escuela Sagrada
Familia de Pérez Zeledón.

Para su entrenador de siempre, Vianney Picado Morales, para hablar de su pupilo
hay mucho tema; sin embargo, resume que desde el inicio se dieron cuenta que
tenía casta de campeón y que sólo necesitaba pulirse.“Nos ha dado muchas satisfacciones dentro y fuera del país. De
Roberto podemos hablar muchas cosas, empezando porque procede de una familia
pobre. El es muy disciplinado y siempre se esfuerza por dar lo mejor”,
manifestó el entrenador.

“Necesito pensar más en mí”

Su primera participación en el atletismo fue en unas eliminatorias escolares
y asegura que desde ese momento le fue bien en esta disciplina. “Los mejores
eran Jorge Castro y Javier Picado, ellos me dieron la mano y me fui superando
poco a poco”, añade.

Actualmente Roberto se prepara para los próximos Juegos Deportivos Nacionales
que se realizarán en Cartago y convencido de su capacidad, asegura que
cerrará su participación en esas justas con broche de oro, como
lo hizo en los primeros juegos.

“Vianney Picado me entrenó para mis primeros Juegos Nacionales
y quiero cerrar mi participación con él. Después de aquí
que sea lo que Dios quiera, ya que voy para 20 años y tengo que pensar
en mi futuro”, expresó Arroyo a este medio.

Para los que están pensando en que llegó el final del atletismo
para Roberto, él indicó que no piensa en retirarse, pero que lamentablemente
esta disciplina no da para comer y ambiciona otras cosas. Desea llegar a participar
en unos Juegos Olímpicos o en un mundial, la segunda opción le
parece más factible, pues se necesitan muchos recursos para participar
en unos olímpicos.

Una lesión lo frenó

De esta meta estuvo cerca, porque hace sólo algunos meses participó
en un Centroamericano del Caribe en México y el mundial era tres días
después, pero se lesionó y no pudo asistir. Indicó que
él y un amigo tenían nivel para competir; sin embargo, después
de eso decayó por la lesión.

“Ya son 9 años de competir y el atleta se cansa, se estresa. Por
ejemplo, de los últimos cuatro años, al menos durante dos años
estuve entrenando dos veces diarias y uno se desgasta”, subrayó
Arroyo Valverde.

Referente a su logro más alto, dijo que en cuanto a competencia el Centroamericano
del Caribe donde logró medalla de bronce, aunque esperaba medalla de
plata u oro.

También hace dos años participó en un Panamericano en
Islas Barbados y quedó entre los primeros seis, lo cual considera que
es bueno, porque no tenía el nivel de ahora.

En cuanto a Juegos Nacionales considera que los de Nicoya 2002 son sus mejores
competencias porque obtuvo cuatro medallas de oro, una de plata y además,
rompió cinco récord nacionales. “Estaba pasando situaciones
muy difíciles y sin embargo me fue muy bien”, agrega.

Aparte de las competencias internacionales, en el Centroamericano Juvenil quedó
invicto durante cinco años y aún siendo juvenil ganó un
Centroamericano Mayor.

“He estado en un proceso de volver a empezar de cero porque uno se cansa,
hoy fue mi primer entrenamiento fuerte después de la lesión en
México”, dijo mientras se daba un descanso en las butacas del gimnasio
del Polideportivo.

“Las barreras no existen”

Como todo joven Roberto desea superarse y por eso cursa el último año
de Bachillerato por Madurez. Reveló que aspira ser profesor de Educación
Física pues considera que es la carrera en donde se le abrirían
más puertas, aunque si de aspiraciones se trata, sueña un poco
más y manifiesta que le gustaría ser terapeuta.

“En el deporte no hay barreras, las barreras se las pone uno mismo, ya
que mientras veamos a alguien más grande que nosotros, siempre seremos
más pequeños. Por eso, hay que tener metas definidas”.

Roberto asegura que es un deportista que no se ha olvidado de dónde
viene. “Sigo siendo el mismo muchacho de Calle Pavones, ahí donde
todos los días se ve pobreza, pero donde vivo con mi familia y tengo
mis amigos. Esa situación me da fuerzas todos los días para
soñar con un futuro mejor”, finalizó.


Roberto Arroyo. Foto cortesía del
Comité Cantonal de Deportes de Pérez Zeledón


30 Noviembre, 2004

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