Asfixiante desinterés en el futuro del agua

Hidroeléctricas Upiav

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

U
n foro organizado por la Unión de Productores Independientes y Actividades Varias (Upiav) para la tarde de hoy, viernes 27 de marzo de 2015, deja entrever un aparente desinterés generalizado en algo de tanta trascendencia como el futuro del agua.

No hubo debate. No llegaron los representantes de la empresa Hidrosur (alegando razones de temor por su seguridad) ni del Instituto Costarricense de Electricidad (alegando un traspapeleo de agenda), entidades con interés directo en el tema de los generadores hidroeléctricos privados.

La asistencia al debate fue mínima. Tampoco llegaron los representantes de Hidrosur y del ICE.

La asistencia al debate fue mínima. Tampoco llegaron los representantes de Hidrosur y del ICE.

Pero la asistencia de representantes de las asociaciones de desarrollo comunal y las Asadas (juntas administradoras de acueductos rurales) de Pérez Zeledón y de las filiales de la Upiav fue más que ralita. Apenas sobrepasó el medio centenar de personas adscritas a organizaciones que involucran decenas de miles de personas.

Luis Román Chacón, secretario general de la Upiav, informó que la convocatoria al foro se inició desde hace un mes, todo con el fin de que este sector de los generaleños escuchara la posición de las tres partes involucradas (la empresa privada, el ICE y las organizaciones que se oponen a los proyectos hidroeléctricos) para que se vaya formando un criterio amplio acerca del álgido tema en debate.

Mejor, para los que defienden un punto de vista eminentemente ecologista, porque (aunque con poco auditorio), porque volvieron sobre los argumentos, cifras y demostraciones en que sustentan la tesis de que la instalación de plantas hidroeléctricas ni le hace falta al país ni le va a deparar ganancia alguna a las comunidades.

La exposición estuvo limitada a la defensa de los ríos.

La exposición estuvo limitada a la defensa de los ríos.

En el sentido inverso, Mauricio Rodríguez Muñoz, un colaborador de CoopeAgri, advirtió que el agua es un don precioso cedido por Dios a los seres humanos, esencial para la vida, sobre el cual han puesto los ojos grandes empresas transnacionales que, en el caso particular de países como la India y los Estados Unidos, están causando desastres ecológicos.

Alertó que la concesión de derechos sobre las aguas a las empresas privadas, se convertiría en una puerta para que después exijan otras y otras y otras concesiones, algo que infunde miedo, porque serán sus hijos los que sufran las futuras privaciones de agua.

Raquel Bolaños Dávila, de la organización ecologista Ríos Vivos, recordó que en el país hay presentadas solicitudes para la instalación de sesenta plantas eléctricas, diecisiete de las cuales corresponden a la zona sur.

Habló sobre la necesidad de proteger a toda costa la integridad de los ríos, porque el agua es fundamental para la subsistencia humana y los ecosistemas. Citó que el cuerpo humano puede vivir varias semanas sin alimentos, pero apenas unos pocos días sin agua y que en el mundo hay 220 millones de personas que, viviendo en ciudades, carecen de fuentes de agua potable cerca de sus hogares.


27 marzo, 2015

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