Alentadora recuperación de especies en el Corcovado

Jaguar Parque Nacional Corcovado.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

U
n leve aumento en la abundancia relativa de chanchos de monte y tepeizcuintes en el Parque Nacional Corcovado, durante el período comprendido entre 2012 y 2014, es muy alentador porque es indicio de que se han reducido los índices de cacería.

“En el caso del jaguar, si bien hemos podido determinar su presencia en los tres años, los datos son aún son escasos para determinar su abundancia relativa”. “Caso contrario es el de los chanchos de monte. Para esta especie se ha podido observar un leve aumento en la abundancia de huellas entre el 2012 y el 2014, lo cual es muy alentador”, expresa Guido Saborío, encargado del Programa de Investigación del Área de Conservación de Osa (Acosa).

Alejandro Azofeifa y Walter Montes, durante uno de sus recorridos mensuales.

Alejandro Azofeifa y Walter Montes, durante uno de sus recorridos mensuales.

Un comunicado del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) acerca de los resultados del programa de monitoreo que se ha venido realizando en el Corcovado, durante los últimos tres años, revela la permanencia de dieciséis especies de mamíferos terrestres, entre ellas el jaguar, el puma, los chanchos de monte, los zainos, las dantas y los tepeizcuintes.

La información es recopilada por los guarda parques del Programa de Investigación de Acosa, Alejandro Azofeifa Azofeifa y Walter Montes Fernández. Recorren mensualmente 39 kilómetros de senderos, registrando la presencia de huellas y otros rastros de mamíferos terrestres.

Esta información recopilada permite determinar cambios en la riqueza de especies, la abundancia relativa y su distribución, para hacer análisis geoespaciales. Esa información tabulada y analizada –agregada a la que genera el Programa de Prevención, Control y Protección, en otros sectores del Parque- sirve de base para dictar políticas de protección para el Corcovado, explica el Sinac.

La danta es una de las especies protegidas.

La danta es una de las especies protegidas.

En el comunicado trasciende información acerca de los chanchos de monte y los tepeizcuintes (aunque son especies muy apetecidas como fuentes de alimento) pero no de otras especies, con el fin de evitarles expectativas a los cazadores furtivos.

La cacería, junto con la explotación artesanal de oro, están entre los peores enemigos del Parque Nacional Corcovado (un Amazonas en pequeño). Ambas son perseguidas por las autoridades estatales, pero siempre hay una infiltración de cazadores y oreros debido a escasez de guarda parques en relación con la extensión de las áreas protegidas.

Solo, Parque Nacional Corcovado tiene una extensión que supera las 42 mil hectáreas terrestres y las cinco mil marinas. Es el hogar de miles de especies, entre insectos, hongos, plantas, anfibios, reptiles, peces, aves y mamíferos. Y al él se suman –en un solo bloque- otras áreas protegidas de gran extensión, como la Reserva Forestal Golfo Dulce y el Parque Nacional Piedras Blancas.

 


26 febrero, 2015

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