Alentadora atención a hijos de los indígenas

José Ned Gordon, Casas de Alegría.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Un comunicado del agrónomo José Ned Gordon Zamora acerca de una grata visita a las “Casas de Alegría” (Jamigara ajudö jüe) parece estar llamado a convertirse en un eslabón más, en la búsqueda de la reconciliación con las marginadas comunidades aborígenes.

Anoche -21 de octubre de 2016- Gordon subió a su perfil de Facebook un texto en que recuerda que las “Casas de Alegría” son centros de cuido para niños, hijos de recolectores de café que se movilizan por las fincas, durante las temporadas de cosecha. Acompaña el texto con imágenes enternecedoras.

Pérez Zeledón es una de las estaciones de los cogedores de café, en su peregrinación anual por las plantaciones. Pero aquí no hay "Casa de Alegría".

Pérez Zeledón es una de las estaciones de los cogedores de café, en su peregrinación anual por las plantaciones. Pero aquí no hay “Casa de Alegría”.

Una presentación en Power Point de la Unicef (Fondo Internacional de las Naciones Unidas para Emergencias de la Infancia) basada en datos del Área de Salud de Coto Brus, revela que durante las cogidas de café, se movilizan entre doce y quince mil indígenas del sur de Costa Rica y el norte de Panamá.

El comunicado de Gordon se convertiría en un tercer eslabón, en la cadena de integración de las comunidades indígenas. El primero, fue el de la Municipalidad de Coto Brus, al otorgar al proyecto “Casas de Alegría” un decreto de interés cantonal. El segundo, una solicitud formulada recientemente por la abogada Leda Carvajal, al alcalde Jeffry Montoya, para que considere la posibilidad de crear una Casa de Alegría en Pérez Zeledón.

Los indígenas se desplazan por todas las zonas cafetaleras de Costa Rica, conforme va madrugando el café: Primero en Coto Brus, luego en Pérez Zeledón, después en la Zona de Los Santos y finalmente en el Valle Central y Guanacaste. Así van recaudando algún ahorro, para el resto del año.

Los niños la pasan bien, en un ambiente cultural adecuado, mientras sus padres están cogiendo café.

Los niños la pasan bien, en un ambiente cultural adecuado, mientras sus padres están cogiendo café.

“Tras años de observar e intervenir de diferentes formas con los cafetaleros para mejorar las condiciones de sus trabajadores, se pudo identificar la necesidad de brindar condiciones de protección y cuido de los menores de edad, esto con la intensión de hacer valer sus derechos, el cumplimiento del interés superior del niño y estimular y asegurar la eliminación del trabajo infantil”, cita Gordon. Los datos confirmaron contradicciones alarmantes, según la cita:

  • Niños y niñas pequeñas acompañan a sus padres al cafetal, lo cual no es un entorno seguro ni apto para ellos
  • Trabajo infantil
  • Niños y niñas están descuidados: solos o a cargo de hermanas menores de edad
  • Falta de estimulación temprana y promoción del desarrollo integral
  • Mortalidad infantil alta (causas prevenibles)

Con las “Casas de Alegría”, surgen soluciones inmediatas:

  • Formación y acompañamiento a las familias y especialmente a madres cuidadoras.
  • Trabajar en conjunto con instituciones públicas y la comunidad.
  • Ahora no tienen que estar con sus padres en los cafetales. Los atienden en las Casas de Alegría.

    Ahora no tienen que estar con sus padres en los cafetales. Los atienden en las Casas de Alegría.

    Acceso de los niños y las niñas a los servicios y condiciones para su desarrollo integral.

  • Potenciar y promover el desarrollo de los niños y las niñas de manera armónica e integral por medio de ambientes e interacciones sociales de calidad, oportunas y culturalmente pertinentes en un entorno seguro.
  • Disminuir el trabajo infantil.

En las casas de cuido, los niños tienen pertenencia cultural. La alternativa de cuido se amolda a las necesidades, preferencias y realidades de esta población, al propio idioma de los niños y la inclusión de cuidadoras ngäbe en los centros.

En el proyecto participan diversas dependencias de la Organización de las Naciones Unidas con sede en Costa Rica o Panamá; y la Municipalidad de Coto Brus tiene como socios locales al Patronato Nacional de la Infancia, el Instituto Mixto de Ayuda Social, el Área de Salud de Coto Brus y la empresa Coopesabalito.

¿Podría, Pérez Zeledón, contribuir con una “Casa de la Alegría” a mejorar las condiciones de los que fueron los dueños de este continente, desde miles de años antes de que existieran fronteras?


22 Octubre, 2016

Anúnciate Gratis